Según la información oficial del Ministerio Público de Córdoba, el operativo se llevó a cabo en los barrios Ardiles, Brochero, Santa Rita y Los Olivos, clausurando seis puntos de venta y tres lugares de almacenamiento de estupefacientes. Los procedimientos se efectuaron bajo la supervisión de la Fiscalía del Fuero de Lucha contra el Narcotráfico de Villa Dolores, que ordenó la confiscación de lo hallado y el traslado de los detenidos a sede judicial.
Este avance en la causa representa un golpe significativo contra la distribución de drogas en la región, ya que la organización operaba de modo coordinado en varios barrios, poseyendo una infraestructura sólida para la comercialización y resguardo de estupefacientes. Los procedimientos permitieron identificar y neutralizar las principales bocas de expendio que abastecían a consumidores locales.
Durante los allanamientos, se confiscaron varias dosis de cocaína y marihuana, además de 461 semillas y nueve plantas de cannabis sativa. También se decomisaron $1.023.000 en efectivo, 12 psicofármacos, dos motocicletas, una balanza digital, dos cámaras de vigilancia y otros elementos considerados relevantes para la investigación judicial. Todo el material secuestrado fue remitido a la sede judicial según lo dispuesto por la Fiscalía.
La actuación de la Fuerza Policial Antinarcotráfico fue precedida por una etapa de recolección de inteligencia, en la que se generaron pruebas sobre la metodología de operación del grupo. De acuerdo al informe, la banda contaba con roles definidos en la venta directa, almacenamiento y distribución de sustancias ilícitas.
La Fiscalía del Fuero de Lucha contra el Narcotráfico ordenó la detención de los ocho individuos y su traslado a sede judicial, imputándolos por violaciones a la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737. Las investigaciones ahora se centran en determinar el alcance total de las actividades del grupo y posibles conexiones más allá del ámbito local.
Las autoridades han indicado que se continuará con el análisis de los elementos incautados y la toma de declaraciones a los detenidos, con el fin de esclarecer la estructura interna de la organización y la posible existencia de otros involucrados.
Este operativo forma parte de una política sostenida de combate al narcotráfico, que busca desarticular organizaciones dedicadas al expendio minorista y al abastecimiento de estupefacientes en diversas ciudades de la provincia. La operación representa un hito en la lucha contra el narcotráfico en el ámbito local, permitiendo desmantelar una red que operaba en varios barrios y clausurando puntos clave de distribución y almacenamiento de drogas.



















