Desde el espacio libertario describen las conversaciones con el radicalismo como una etapa inicial y admiten que todavía queda un largo proceso de negociación. El objetivo planteado es reunir a distintos sectores en una alianza que permita enfrentar al kirchnerismo en el principal distrito electoral del país.
Sin embargo, la posibilidad de sumar al radicalismo no es uniforme. Dentro de la UCR bonaerense persisten críticas hacia la gestión de Javier Milei, lo que podría dificultar una incorporación plena al frente. En ese sentido, desde LLA reconocen que, aunque algunos dirigentes expresan su intención de participar, no necesariamente todo el partido terminará integrando la alianza.
También existen diferencias sobre el grado de avance de las conversaciones en los municipios. Mientras algunos dirigentes sostienen que intendentes radicales ya mantienen contactos con referentes libertarios para analizar la conformación de listas y candidaturas, otros sectores niegan que esas negociaciones hayan comenzado formalmente.
La relación entre LLA y el PRO tampoco está exenta de tensiones. Dentro del oficialismo libertario reconocen que el vínculo atraviesa una dinámica de negociaciones permanentes, aunque desde la conducción partidaria se busca preservar el entendimiento entre ambos espacios.
Uno de los principales puntos de discusión está relacionado con los municipios que actualmente administra el PRO. Dirigentes libertarios evalúan competir en algunos de esos distritos, una posibilidad que genera resistencia en el macrismo debido a que el acuerdo en discusión contempla preservar candidaturas propias en las localidades gobernadas por ese partido.
Vicente López es uno de los ejemplos. Allí, donde Soledad Martínez está al frente del municipio, el PRO pretende conservar el control sobre la definición de las candidaturas. Una situación similar se plantea en Zárate.
El mismo criterio se busca aplicar a la conformación de los concejos deliberantes. Desde el PRO sostienen que LLA no debería intervenir en la selección de candidatos para esos cuerpos legislativos en los distritos que forman parte del acuerdo.
A las diferencias por el reparto territorial se suma otra preocupación: la situación de los bloques libertarios en distintos concejos deliberantes. Algunos dirigentes del PRO observan que existen divisiones internas entre los representantes de LLA y que, en determinados casos, concejales libertarios terminaron acompañando iniciativas impulsadas por intendentes del Partido Justicialista.
Pese a estos obstáculos, la mesa de trabajo conjunta entre LLA y PRO continuará funcionando. El espacio mantiene reuniones cada dos semanas y está integrado por Eduardo “Lule” Menem, Diego Santilli, Martín Menem, Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.
Ritondo sostuvo que el objetivo es avanzar hacia un entendimiento de alcance amplio y señaló que una mayor definición sobre el escenario político permitiría generar certidumbre sobre el rumbo electoral. Aunque todavía no establecieron plazos para cerrar el acuerdo, el dirigente confirmó que ambos espacios trabajan para alcanzar un entendimiento “importante y profundo”.
Las negociaciones continuarán así entre los dos principales espacios que buscan construir una alternativa al kirchnerismo en la provincia, mientras intentan resolver el reparto de candidaturas, la situación de los municipios gobernados por el PRO y la eventual incorporación de sectores radicales.




















