El informe atribuyó este crecimiento respecto a junio de 2025 a los efectos del medio aguinaldo y a la actividad comercial generada por el Mundial de Fútbol. “Ambos factores lograron dinamizar el consumo y traccionar la demanda en rubros específicos, sosteniendo de esta manera el indicador general”, se indicó en el documento.
Aunque el índice general de ventas de la entidad mostró una leve recuperación, las transacciones en línea de los comercios con locales físicos aumentaron un 16,7% en comparación con junio del año anterior y un 4,1% respecto a mayo.
A pesar de este alivio, la recuperación no fue uniforme entre los diferentes sectores, y el clima de cautela entre los comerciantes persiste. Si bien se observó una mejora en la estabilidad, los comerciantes siguen mostrando una actitud reservada ante la situación económica, con expectativas de inversión limitadas por la incertidumbre y la presión sobre los márgenes de ganancia.
Durante junio, cuatro de los siete rubros analizados mostraron aumentos interanuales. El segmento de perfumería lideró el crecimiento con un 9,5%, seguido por farmacia con un 5,4%; alimentos y bebidas con un 2,9%, y textil e indumentaria con un 1,9%.
Por otro lado, las ventas en bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles disminuyeron un 3,1%; ferretería, materiales eléctricos y construcción cayeron un 2%; y calzado y marroquinería retrocedieron un 1%.
Las promociones bancarias, las opciones de pago en cuotas y las billeteras virtuales continuaron siendo fundamentales para concretar ventas en la mayoría de los sectores, mientras los consumidores priorizaron los gastos esenciales y pospusieron compras más elevadas.
En el rubro de alimentos, por ejemplo, el aguinaldo y el Mundial impulsaron la demanda de bebidas, snacks y panificados, aunque los comerciantes también notaron cambios en los hábitos de compra. La entidad señaló que aumentó el fraccionamiento de las compras, se optó más por segundas marcas y parte del consumo se trasladó hacia mayoristas y circuitos informales en busca de mejores precios.
El análisis también reveló que el aumento en las ventas no se tradujo necesariamente en una mejora en la situación financiera de los comercios.
En los locales de bazar y muebles, se indicó que el ingreso adicional por el medio aguinaldo no logró revitalizar la demanda de bienes duraderos, mientras que el incremento de los costos fijos y las tarifas afectaron la rentabilidad, llevando incluso al cierre de algunos puntos de venta.
En lo que respecta al calzado y marroquinería, el cambio de temporada no fue suficiente para sostener los niveles de actividad. Se observó un aumento en las reparaciones de productos usados, una mayor competencia de artículos importados vendidos a través de plataformas digitales y una creciente presión de los canales informales.
En el sector de perfumería, los comerciantes expresaron su preocupación por el incremento de las compras al exterior mediante plataformas digitales, además de enfrentar problemas de liquidez derivados de embargos tributarios. En indumentaria, las ventas de prendas de abrigo y productos relacionados con la Selección ayudaron a mantener la actividad, aunque persiste la pérdida de competitividad en comparación con importaciones asiáticas y ventas informales.
La encuesta realizada mostró que los comerciantes tienen una percepción más estable sobre su situación actual. El 50,1% afirmó que su situación económica se mantuvo sin cambios respecto al año anterior, mientras que aquellos que consideraron que la situación es desfavorable descendió al 43,1%.
Las proyecciones para el próximo año también reflejan una postura cautelosa. El 52,3% espera un panorama similar al actual, el 37,7% augura una mejora y el 10% anticipa un empeoramiento.
Esta cautela también se manifiesta en la disposición para realizar nuevas inversiones. El 59,3% de los comerciantes considera que el contexto sigue siendo adverso para destinar capital a sus negocios, mientras que apenas un 12,2% lo califica de favorable.




















