La senadora y líder de los libertarios, Patricia Bullrich, había anunciado la convocatoria la semana pasada tras mantener un encuentro con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en el despacho del radical Eduardo Vischi. Durante la reunión, donde también participaron representantes de bloques aliadados al oficialismo y funcionarios nacionales, se analizó el proyecto de Zonas Frías, que el Poder Ejecutivo busca transformar en ley después del receso.
Frente a la insistencia de Bullrich sobre la posibilidad de sesionar esta semana, Villarruel desalentó esta opción al convocar a una reunión para la Comisión de Labor Parlamentaria el miércoles a las 12.
La reunión se llevará a cabo un día antes del feriado del 9 de julio, momento en que varios legisladores tienen planes de viajar a Tucumán para participar de la vigilia por el Día de la Independencia en la Casa Histórica. Entre los asistentes se encontrarán Beatriz Ávila (bloque Independencia) y Sandra Mendoza (Convicción Federal). El acto será presidido por el presidente Javier Milei, junto con su gabinete, el gobernador Osvaldo Jaldo y otros líderes provinciales.
Los presidentes de bloque se encargarán de fijar la fecha de la próxima sesión para el 16 de julio, donde se retomarían los temas pendientes tras la crisis política originada por la continuidad del entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la falta de quórum que llevó a suspender la sesión del 25 de junio. Entre los proyectos a considerar se encuentran la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la ley Hojarasca y los acuerdos para la designación de jueces y funcionarios de la Cancillería.
La reforma electoral es la principal prioridad del Gobierno en sus negociaciones con la oposición y los mandatarios provinciales. Las conversaciones están lideradas no solo por Santilli, sino también por Bullrich y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
La mesa política de la Casa Rosada se reunirá esta semana, luego de la salida de Adorni y la incorporación del nuevo ministro coordinador, junto con el equipo de Comunicación que dirige el vocero presidencial Adrián Ravier y el secretario de Medios, Fabián Fernández. Este grupo, bajo la conducción de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, será responsable de definir la agenda parlamentaria y los pasos a seguir para obtener el apoyo necesario para la aprobación de la reforma electoral.
LLA cuenta actualmente con 21 senadores y requiere al menos 37 votos favorables, ya que la Constitución demanda mayorías especiales para la aprobación de normas que alteren el sistema electoral. La Carta Magna exige la mayoría absoluta en ambas cámaras.
Para alcanzar este objetivo, los libertarios consideran fundamental contar con el respaldo de la UCR y el PRO, ambos bloques que aportarían 13 votos: 10 de los radicales, liderados por Vischi, y 3 del PRO, bajo la representación de Martín Goerling Lara. El resto de los votos serían de senadores de fuerzas provinciales, como los misioneros del Frente Renovador, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, la salteña Flavia Royón, quien está alineada con el gobernador Gustavo Sáenz, y la neuquina Julieta Corroza, cercana a Rolando Figueroa.
Sin embargo, el panorama para el oficialismo sigue siendo incierto. La UCR presentó un proyecto que convierte las elecciones primarias (PASO) en optativas, en lugar de eliminarlas, como propone Milei. El PRO ha manifestado su apoyo a esta iniciativa de los radicales.
Asimismo, tanto la UCR como el PRO buscan discutir el capítulo de la reforma electoral relacionado con la Ficha Limpia de manera separada, que también está siendo promovida por la senadora Corroza.
Para calmar las inquietudes de sus aliados, LLA está trabajando en una propuesta que permitiría las listas colectoras en las elecciones nacionales. Esta propuesta contemplaría no eliminar las PASO, sino suspenderlas nuevamente, al igual que se hizo en las elecciones de medio término, y también buscaría modificar la ley de Boleta Única de Papel (BUP) para incluir las colectoras, permitiendo así que las fuerzas políticas resuelvan sus internas dentro de ese marco.
Así, se regeneraría una especie de ley de lemas, mediante la habilitación de listas colectoras que permitirían que cada fuerza política compita con diferentes candidatos al Congreso, pero con un único postulante presidencial.
El oficialismo, que tiene como objetivo la reelección de Milei, sugiere que radicales, PRO y fuerzas provinciales presenten sus propios candidatos para los cargos legislativos, mientras que en la categoría presidencial se mantendría como único postulante el actual mandatario.
La iniciativa aún se halla en fase de estudio y redacción. Los aliados requieren definiciones concretas. Sin embargo, señalan que el sistema de ley de lemas ha sido utilizado en diversas provincias, como Santa Fe y Santa Cruz, pero posteriormente fue derogado por considerarse que no respeta la voluntad del votante y genera desconfianza. Para ciertos sectores del Congreso, esta propuesta podría representar un retroceso en cuanto a la regulación electoral.
Desde el Senado y la Cámara de Diputados, el justicialismo ya anticipó su rechazo a la eliminación de las PASO, al considerar que son cruciales para la reconfiguración y el ordenamiento interno de los partidos de cara a los próximos comicios.
La diputada de Unión por la Patria (UxP), Sabrina Selva, expresó que le resulta “deshonesto cambiar las reglas de juego” y cuestionó que se negocie con los aliados mientras se mantiene el financiamiento a los partidos políticos. En este contexto, afirmó: “Estos cambios no resuelven los problemas de las familias que están sobreendeudadas, las más de 20 mil pymes que cerraron o los 300 mil puestos de trabajo que se perdieron. No apoyamos ninguna medida que no contemple a la mitad de los argentinos que el Gobierno ignora y que atravieszan momentos difíciles”.
Simultáneamente, Santilli avanza en la organización de encuentros con gobernadores y legisladores aliados. Según lo previsto, después del receso, espera tener un proyecto redactado para impulsar que en agosto comience su tratamiento en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, presidida por el libertario Agustín Coto.




















