Por otro lado, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 5, compuesto por los jueces Fabián M. Dinesta, Rafael A. Oliden, Fátima Ruiz López y Adrián A. Perez Lance, rechazó las solicitudes presentadas por la querella de la única sobreviviente y la defensa del imputado en relación a la transmisión completa del proceso y la exclusión de una prueba, respectivamente.
Luciana Sánchez, abogada de la querella que representa a Castro Riglos, argumentó ante el Tribunal en favor de la transmisión de las audiencias testimoniales. “Entendemos que los testimonios son el corazón probatorio del debate, y que por eso es muy importante que todas las personas que están pendientes de este juicio tengan acceso a la información y a las audiencias, y al contenido de esos testimonios”, declaró.
En la misma línea, Sánchez solicitó que “la restricción debería resolverse para cada testimonio. Si no van a transmitirse todos, que sí se transmitan los testimonios de los peritos técnicos y de los testigos expertos”.
En cuanto a la defensa, el abogado Ricardo Antonio Richiello expresó la necesidad de que Barrientos esté al tanto de los hechos y pruebas que se presentarán durante el juicio. Richiello hizo hincapié en un peritaje de ADN que solicitó en abril al Cuerpo Médico Forense, el cual aún no se ha realizado y no ha sido incorporado al caso. “En caso de que efectivamente no se haya cumplimentado o incorporado, solicito que se tome la decisión de excluirlo de este debate en la medida que no se pueda avanzar en este primer acto o en la oportunidad de la declaración indagatoria de mi asistido sin conocimiento previo de cuáles son los elementos de cargo o de descargo que eventualmente puedan ser incorporados al debate”, justificó.
Tras alrededor de 20 minutos de deliberaciones, los magistrados regresaron a la sala y comunicaron su rechazo a las solicitudes. El Tribunal consideró “sabia” la propuesta de la abogada Sánchez, pero también valoró la importancia de no contaminar la “memoria espontánea” de los testigos que serán llamados a declarar, como los vecinos del hotel donde ocurrió el ataque y aquellos que presenciaron la detención de Barrientos. “Una vez que agotemos este grupo de personas, después sí podremos transmitir en directo el resto del juicio”, puntualizó el juez Oliden.



















