Durante el evento, diversos expertos debatieron sobre las recientes tendencias en regímenes de fuego, la invasión de pinos y los desafíos sociales relacionados con la reocupación de áreas quemadas. Un intercambio particularmente interesante se dio en la charla “¿Cuánto cuestan los incendios?”, dirigida por el biólogo Javier Grosfeld. Este especialista enfatizó que comprender las cifras relacionadas con los incendios es fundamental para reorientar las estrategias de presupresión, que abarcan las medidas preventivas implementadas antes de que se inicie un incendio forestal.
“Queremos saber si realmente nos cuesta tan cara la prevención, que es lo que queremos promover. Es un análisis preliminar que hicimos con el economista Franco Coiro Di Marco. Nos planteamos averiguar cuántos son los costos mínimos emergentes cuando hay un incendio, sin contar los salarios”, explicó Grosfeld.
Como ejemplo, el incendio en Cuesta del Ternero en 2021 arrasó 6.600 hectáreas en las cercanías de El Bolsón, generando un costo de aproximadamente US$4,5 millones. Por otro lado, el incendio en el Valle Magdalena en 2025 consumió 24.000 hectáreas y tuvo un costo de US$25 millones, sin incluir el apoyo aéreo brindado por empresas petroleras y otras contribuciones privadas. Asimismo, el incendio ocurrido el último verano en Puerto Patriada, Lago Epuyén, implicó un gasto de alrededor de US$10 millones.
“Es interesante observar que en la estructura de costos del combate aéreo, este puede abarcar entre el 89% y el 99% de los gastos totales. Además, hablamos de costos mínimos, porque estas cifras no reflejan los gastos relacionados con la infraestructura, la afectación a la microeconomía, la pérdida de biodiversidad, los servicios ecosistémicos ni el impacto en la salud, la calidad del aire y del agua”, agregó Grosfeld.
Focalizándose en el caso de Valle Magdalena, que requirió un amplio despliegue de recursos, con más de 1.000 personas y 17 aeronaves trabajando en la contención, el investigador de Conicet Patagonia Norte estimó que, considerando los costos directos, los no contabilizados y los de restauración, este incendio podría haber costado entre US$10.000 y US$12.000 por hectárea. Dado que se vieron afectadas 24.000 hectáreas, el costo total estimado ascendería a US$275 millones.
En contraste, Grosfeld señaló que los costos de prevención y presupresión, como las quemas controladas, la silvicultura preventiva y el manejo de reforestaciones, se sitúan alrededor de US$1.800 por hectárea.
“Si comparamos, combatir los incendios nos está costando cinco veces más que lo que no estamos haciendo, que es prevenir. La prevención es fundamental”, concluyó.



















