“Hoy más que nunca, las Malvinas son argentinas”, afirmó Villarruel en una publicación en X. “La discusión sobre la soberanía de nuestras islas es entre estados, por lo tanto el Reino Unido debe discutir bilateralmente con Argentina el reclamo que mantenemos por razones legales, históricas y geográficas. Los kelpers son ingleses que viven en territorio argentino; no son parte de la discusión”, agregó. Ante un comentario de un usuario que afirmaba que “los isleños son argentinos”, Villarruel respondió: “Si se sienten ingleses, que vuelvan a los miles de kilómetros de distancia donde está su país.”
Esta escalada diplomática fue alimentada por la reciente filtración de un documento elaborado por Elbridge Colby, principal asesor de política del Departamento de Defensa de Estados Unidos. El texto, que circuló entre los altos mandos del Pentágono, contenía opciones para sancionar a aliados de la OTAN que se opusieron a las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, mencionando explícitamente las Islas Malvinas como parte de lo que se llamó “posesiones imperiales europeas”.
La filtración generó una fuerte reacción en Londres, donde el portavoz del primer ministro Keir Starmer declaró que “la posición del Reino Unido es clara y no va a cambiar. Es una postura histórica e invariable, y así permanecerá”. La ministra de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, fue aún más directa al afirmar: “Las Islas Malvinas son británicas. La soberanía recae en el Reino Unido y la autodeterminación, en los isleños. No podríamos ser más claros”, según se citó en diversas informaciones.
Este clima de fricción se relaciona con la guerra en Irán; el gobierno de Starmer ha optado por no sumarse a las acciones ofensivas, aunque ha permitido el uso de bases británicas para fines defensivos, lo que ha generado tensiones con la administración de Trump desde el inicio del conflicto.
En medio de este contexto, el presidente argentino Javier Milei tomó la palabra. A finales de la semana pasada, compartió en X que “las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”. En el 43° aniversario de la guerra, el 2 de abril del año pasado, Milei había expresado de manera más contundente que “cuando se trata de la soberanía sobre las Malvinas, el voto más importante es el que se hace con los pies, y esperamos que algún día los malvinenses decidan votar con lo que realmente sienten.”




















