La Cámara Federal está compuesta por dos salas de tres jueces cada una y actualmente podría enfrentar la creación de tres vacantes que permitirían la selección de nuevos magistrados responsables de decidir sobre los casos más delicados, tanto para la administración actual como para el kirchnerismo.
Fuentes del ámbito judicial han indicado que los magistrados que se encuentran en una situación precaria son Martín Irurzun, Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, quienes forman parte del tribunal juntamente con Mariano Llorens, Roberto Boico y Eduardo Farah.
Esta circunstancia surge a raíz de que un juez emblemático de la Cámara Federal, Martín Irurzun, cumplirá 75 años el 18 de julio, edad a la cual los jueces deben abandonar sus funciones según lo estipulado por la Constitución Nacional, a menos que logren un nuevo acuerdo del Senado que les permita continuar cinco años más.
Irurzun solicitó hace un año y medio al Ministerio de Justicia que se envíe su pliego al Senado para obtener un nuevo acuerdo por cinco años. Sin embargo, desde entonces, el expediente ha permanecido estancado.
En ese lapso, hubo un cambio en la dirección del Ministerio de Justicia, con la llegada de Juan Bautista Mahiques en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, y de Santiago Viola en lugar del viceministro Sebastián Amerio.
De este modo, se modificó el eje de poder en el ámbito judicial, que pasó de estar influenciado por el asesor Santiago Caputo a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien actualmente es responsable de las decisiones en esta área a través de Mahiques y Viola.
La renovación del acuerdo del Senado para Irurzun se ha visto atrapada por la interna entre Caputo y Karina, ya que dentro de este sector consideran que el magistrado tiene vínculos con el juez Ariel Lijo, quien compite con el ministro Mahiques por la Procuración General de la Nación.
La razón detrás del estancamiento del pliego, según señalaron en los tribunales federales, se relaciona con que el kirchnerismo asocia a Irurzun con Lijo y Caputo, lo cual impide su continuidad.
No obstante, en el Gobierno se asegura que aún no se ha tomado una decisión sobre Irurzun y que elevar su pliego al Senado “está a estudio” y que “todavía hay tiempo”.
Irurzun cuenta con 32 años de trayectoria como juez en la Cámara Federal; ingresó al poder judicial en 1972 y fue autor de numerosos fallos que sentaron las bases para cambios significativos en la interpretación de las leyes.
Por ejemplo, firmó sentencias en defensa del derecho a la verdad de las víctimas para avanzar en la investigación de las violaciones de derechos humanos, en un momento en que los indultos impedían el progreso de dichos casos.
Además, fue pionero en la doctrina que negaba las excarcelaciones a exfuncionarios acusados de corrupción, argumentando que poseían un poder residual que podría permitirles destruir evidencias o intimidar a testigos.
Irurzun también ocupó la presidencia de la Cámara Federal.



















