Los mercados financieros argentinos encontraron algunas señales favorables en el contexto internacional, pese a los datos negativos de actividad económica correspondientes a agosto. La baja de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y las expectativas de una recuperación gradual durante septiembre y octubre alimentan el optimismo de algunos analistas, aunque persisten dudas sobre la evolución del consumo, el crédito y la producción local.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en agosto una mejora mensual de apenas el 0,1%, mientras que cayó un 1,7% frente al mismo mes de 2025. El resultado llegó después de la contracción del 2,8% registrada en julio y reforzó las señales de debilidad de la economía.
Aun así, algunos indicadores anticipan una posible recuperación moderada. La mejora de los salarios reales, el crecimiento del crédito, el avance de la recaudación y las leves bajas en los niveles de morosidad aparecen entre los factores que podrían contribuir a una evolución más favorable en los próximos meses.
Ammiel Pardo, economista senior de Aldazabal y Cía., señaló que los indicadores que monitorean para septiembre muestran una dinámica heterogénea, aunque con una inclinación levemente positiva. En ese escenario, estimó que el EMAE podría registrar una variación mensual favorable, aunque sin una aceleración significativa del crecimiento.
Una mirada más cautelosa planteó Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, quien consideró que el dato de agosto fue muy negativo. Según su análisis, la falta de un rebote después de la caída de julio aumenta el riesgo de que la economía atraviese una recesión técnica entre el segundo y el tercer trimestre.
Casas también advirtió sobre la debilidad de la demanda interna y el costo del financiamiento. A su entender, las elevadas tasas de interés dificultan la recuperación del crédito, el consumo y las actividades vinculadas al mercado interno. Además, señaló que el ajuste fiscal y la postergación de inversiones ante la incertidumbre electoral representan obstáculos adicionales.
En el plano internacional, una de las señales favorables llegó desde Estados Unidos. La suba de los bonos del Tesoro redujo sus rendimientos, que se ubicaron cerca del 5,1%. Una disminución de esas tasas puede mejorar las condiciones financieras para los mercados emergentes y aumentar el atractivo relativo de sus títulos de deuda.
El panorama externo, sin embargo, sigue mostrando contrastes. En Francia, los rendimientos de los bonos superaron el 5% y la diferencia respecto de los títulos alemanes se amplió a 160 puntos básicos. Los bonos de Alemania, España y Japón también registraron movimientos en sus tasas, en un contexto de volatilidad financiera internacional.
En Argentina, los bonos soberanos tuvieron una jornada irregular y el riesgo país subió dos unidades, hasta los 674 puntos básicos, un incremento del 0,3%. La evolución del indicador continúa siendo una referencia clave para evaluar el costo potencial del financiamiento externo y la percepción de los inversores sobre la deuda nacional.
En el mercado accionario local, las acciones líderes avanzaron un 1,6% en pesos y un 1,8% en dólares. Entre las principales subas se destacaron Ternium, con un incremento del 4,3%, y Grupo Financiero Galicia, que avanzó un 2,1%.
En el mercado cambiario, el Banco Central compró USD 46 millones en una rueda en la que se negociaron USD 567 millones en el Mercado Libre de Cambios. El dólar mayorista aumentó un peso y cerró en $1.526. El dólar MEP subió a $1.547, mientras que el contado con liquidación avanzó hasta $1.636. En sentido contrario, el dólar blue bajó cinco pesos y terminó en $1.565.
Los contratos de futuros de dólar también mostraron movimientos moderados. Según un informe de la consultora F2, el volumen negociado superó el millón de contratos y los ajustes registraron leves bajas. La incorporación de vencimientos más alejados amplió las alternativas de cobertura disponibles para los inversores, incluso para períodos vinculados con las elecciones presidenciales de 2027.
En el mercado internacional, el precio del petróleo volvió a subir en medio de las tensiones geopolíticas y las dificultades en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El Brent llegó a superar los USD 110 por barril, un nivel que suma presión sobre los costos energéticos y las expectativas de inflación global.
En Wall Street, los principales índices mostraron volatilidad, con movimientos asociados a la toma de ganancias y a los resultados empresariales. Los balances de Tesla y Meta y las noticias vinculadas con posibles operaciones corporativas habían impulsado previamente al Nasdaq, aunque las subas perdieron fuerza en las ruedas posteriores.
De esta manera, el escenario financiero combina factores externos que podrían favorecer a la deuda argentina con una economía local que todavía no logra consolidar una recuperación. La evolución de la actividad, el acceso al crédito y la capacidad de sostener una mejora del consumo serán determinantes para comprobar si las señales positivas de los mercados se traducen en mejores perspectivas para la economía real.



















