La actividad económica argentina continúa mostrando un comportamiento desigual entre sectores. Aunque el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumuló un crecimiento del 1,2% entre enero y agosto de 2026, la industria, el comercio y la administración pública registraron retrocesos, mientras que la minería, el petróleo y el agro se mantuvieron entre las principales actividades que impulsaron el indicador.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) correspondientes a agosto reflejaron nuevas señales de debilidad. En la comparación interanual, el EMAE cayó un 1,74%, con once de las 16 ramas de actividad en terreno negativo. Además, fue la segunda baja consecutiva, luego de la contracción del 1,5% registrada en julio.
En la medición mensual desestacionalizada, la actividad avanzó apenas un 0,1% en agosto, después de haber retrocedido un 2,8% el mes anterior.
La pesca fue el sector con peor desempeño interanual en agosto, con una caída del 15,7%. Le siguieron los impuestos netos de subsidios, con una baja del 4,2%; la intermediación financiera, con un retroceso del 3,8%; y el comercio mayorista, minorista y las reparaciones, que disminuyeron un 3,5%.
La industria manufacturera también mostró dificultades, con una contracción interanual del 3,2%. A su vez, el transporte y las comunicaciones cayeron un 2,9%, la construcción retrocedió un 2,5% y la administración pública registró una baja del 1,6%.
En contraste, cinco ramas crecieron durante agosto frente al mismo mes de 2025. La explotación de minas y canteras encabezó las subas, con un avance del 11,1%, impulsado por actividades que incluyen la producción de petróleo y gas. También aumentaron la electricidad, el gas y el agua, un 4,3%; hoteles y restaurantes, un 3,1%; los servicios sociales y de salud, un 0,6%; y las actividades inmobiliarias, un 0,4%.
Al observar el acumulado de los primeros ocho meses del año, las diferencias entre sectores se mantienen. La pesca, pese a la fuerte caída de agosto, lideró el crecimiento acumulado con una suba del 47% interanual. Se trata, además, de una actividad con marcadas oscilaciones mensuales.
La explotación de minas y canteras avanzó un 13,2% entre enero y agosto, con aumentos interanuales superiores al 8% en cada uno de los meses del período. En tanto, la agricultura, la ganadería, la caza y la silvicultura registraron un crecimiento del 9,2%, aunque en agosto tuvieron su primera caída interanual del año, del 1%.
Otros sectores mostraron avances más moderados. La intermediación financiera acumuló una suba del 3,5%, pese a registrar caídas en julio y agosto. Hoteles y restaurantes crecieron un 2,5%, mientras que electricidad, gas y agua avanzaron un 2,3%.
También se ubicaron en terreno positivo el transporte y las comunicaciones, con un incremento del 0,8%; las actividades inmobiliarias, con un 0,6%; los servicios sociales y de salud, con un 0,4%; y la construcción, con un 0,3%. Los impuestos netos de subsidios subieron un 0,2%, mientras que la enseñanza no registró variaciones respecto del mismo período de 2025.
Entre las actividades que acumularon retrocesos, la industria manufacturera presentó el peor resultado, con una contracción del 2,5% en los primeros ocho meses de 2026. La administración pública cayó un 1,5%, mientras que el comercio mayorista, minorista y las reparaciones retrocedieron un 1,1%. Por su parte, otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales registraron una baja del 0,3%.
El panorama refleja una economía en la que el crecimiento se concentra principalmente en el agro, la minería y la producción de hidrocarburos, mientras que otros rubros de peso en el empleo y el consumo interno continúan mostrando dificultades.
La evolución de la actividad en los próximos meses será clave para determinar si los sectores que mantienen resultados positivos logran impulsar una recuperación más extendida o si persiste la brecha entre las ramas vinculadas a los recursos naturales y aquellas relacionadas con la producción industrial y el mercado interno.
El próximo informe del Indec, correspondiente a septiembre, está previsto para el 24 de noviembre. Sus resultados permitirán evaluar si la actividad consigue revertir la tendencia reciente o si continúan las señales de estancamiento.




















