El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti, reclamó al Gobierno nacional que aplique la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso en dos oportunidades, incluida una votación que rechazó el veto presidencial. Tras la quinta Marcha Federal Universitaria, también cuestionó el incumplimiento de resoluciones judiciales vinculadas con el financiamiento del sistema universitario.
“Lo único que tiene que hacer el Gobierno es cumplir una ley que ya votó el Congreso”, sostuvo Yacobitti en diálogo con Radio Continental. Según explicó, la discusión judicial pendiente se relaciona con una multa, pero no con las medidas cautelares que ordenan actualizar salarios y garantizar el pago de becas. “A nosotros no nos interesa la multa. Lo que nos interesa es que el presidente cumpla la ley entera y que los profesores universitarios y los estudiantes reciban los sueldos y las becas que tienen que recibir”, afirmó.
El reclamo se concentra en dos aspectos: los salarios de docentes y trabajadores universitarios y el monto de las becas Progresar, que, según señaló, se ubican en $35.000 mensuales por estudiante. “Con eso no llegan ni al 15 del mes con los viáticos”, expresó. Además, aseguró que las becas perdieron el 80% de su poder adquisitivo durante los últimos tres años.
Yacobitti también respondió a las declaraciones de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien había afirmado que “nadie está por encima de la ley” tras los incidentes registrados frente al Congreso. “El primero que no está por encima de la ley es el presidente”, replicó el vicerrector. Y agregó que, si nadie está por encima de la ley, el jefe de Estado debe ser el primero en dar el ejemplo.
Al referirse a la movilización, Yacobitti diferenció la convocatoria pacífica y multitudinaria de los episodios de violencia que ocurrieron hacia el final de la jornada. Destacó que las marchas anteriores no habían registrado incidentes y calificó la concentración como “muy genuina”, al considerar que expresó un reclamo social por la calidad del sistema universitario.
El vicerrector relató que debieron retirarse del acto central mientras el presidente de la Federación Universitaria Argentina (FUA) hablaba frente al Congreso, debido al uso de gases lacrimógenos en las inmediaciones del escenario. “Nos tuvimos que ir del acto porque recibimos gases abajo del escenario, donde había estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores no docentes”, contó.
Los disturbios se registraron sobre la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, donde un grupo de personas con el rostro cubierto rompió bancos de la plaza y partes de la vereda para arrojar piedras contra el vallado del Congreso. Las fuerzas de seguridad respondieron con camiones hidrantes, balas de goma y gases lacrimógenos. Según el balance difundido, hubo al menos ocho efectivos heridos y 31 detenidos, entre ellos un adolescente de 14 años.
Frente a esos hechos, Yacobitti cuestionó el operativo y reclamó que las fuerzas de seguridad identifiquen a quienes protagonizaron los destrozos. “La Policía tiene que identificar uno por uno a los que rompían los bancos de la plaza para tirar piedras”, afirmó. También sostuvo que la Ciudad cuenta con tecnología de vigilancia suficiente para determinar quiénes participaron.
El vicerrector descartó vincular directamente a los responsables con los partidos de izquierda que participaron de la movilización y consideró que los incidentes fueron preparados. A su entender, los episodios de violencia terminaron perjudicando una protesta que, hasta ese momento, había expresado de manera pacífica el reclamo de la comunidad universitaria.




















