El partido de vuelta comenzó con un clima tenso, después de que ambos equipos empataran sin goles en Vila Belmiro. Neymar, que empezó el encuentro en el banco de suplentes, ingresó en el segundo tiempo y asistió a Rony en la jugada que definió la serie. Sin embargo, la atención se desvió rápidamente hacia los incidentes que involucraron al número 10 del Santos. Durante el segundo tiempo, sostuvo un intercambio verbal con el jugador local Edson y realizó gestos irónicos hacia la tribuna azulina, que respondió con insultos. El futbolista, según trascendió, replicó los abucheos con aplausos y, al final del partido, expresó en sus redes sociales: “Gracias por el cariño, Belém”.
La tensión aumentó en la zona de vestuarios. Un video grabado por un periodista y divulgado en varios medios, muestra a Neymar en una acalorada discusión con directivos y aficionados del Remo. Las imágenes lo muestran repitiendo la palabra “eliminado” y gritando “¡Mierda!” mientras gesticula de manera desafiante hacia los miembros del club local. La situación generó la atención de jugadores y cuerpo técnico de ambos equipos, quienes intentaron entender la razón del altercado. Gabigol, testigo de lo ocurrido, expresó su sorpresa ante los hechos.
La respuesta de la dirigencia del Remo fue rápida. Antonio Carlos Teixeira, presidente del club, afirmó tras el partido: “Es un vagabundo. Un jugador de su talla no puede venir a nuestra casa a faltarle el respeto a una institución histórica con esas payasadas”. Posteriormente, Teixeira también se refirió a Neymar como “ese don nadie al que idolatran un montón de niños”, añadiendo: “hizo sus payasadas aquí y luego vino a provocarnos”.
Por otro lado, los incidentes se trasladaron a las afueras del Mangueirão. Según informaron distintos medios, un grupo numeroso de aficionados del Remo rodeó los accesos del estadio después de enterarse de lo sucedido en el túnel. El vehículo que transportaba a Neymar fue atacado y agitado por los hinchas, lo que llevó a la policía militar a emplear gases lacrimógenos para permitir la salida del futbolista.
El partido también estuvo marcado por la expulsión del defensor Marllón en el primer tiempo tras una falta sobre Joao Schmidt. La decisión, tomada después de consultar el VAR, generó protestas por parte del Remo. Glauber Gonçalves, vicepresidente del club, manifestó: “Remo fue perjudicado una vez más. El VAR no debió haber intervenido ni sancionado al árbitro. Lo que sucedió es absurdo. Necesitamos profesionalizar el arbitraje brasileño urgentemente”. El entrenador Léo Condé optó por no realizar declaraciones como forma de protesta.
A pesar de la eliminación, la hinchada del Remo despidió a su equipo con aplausos, mientras que la delegación de Santos se retiró bajo estrictas medidas de seguridad. La clasificación a los cuartos de final podría verse afectada si el Tribunal Superior de Justicia Deportiva decide actuar después de las imágenes divulgadas de los pasillos del Mangueirão, lo que podría resultar en una sanción económica o deportiva para el club paulista.
A pesar del caos presenciado en Belém y las controversiales imágenes del vestuario, Santos avanzó en la copa nacional y ahora se prepara para enfrentar a Atlético Mineiro en la siguiente fase. ¿Se impondrán sanciones a Neymar tras el altercado?



















