El joven mediocampista optó por un tiro arriesgado: picó la pelota, pero el arquero Omar Carabalí anticipó su intención y logró atajarla sin inconvenientes.
Frente a las recriminaciones del adversario por su actitud, Leandro Paredes, el capitán de Boca, fue de los primeros en acercarse para ofrecer su apoyo al juvenil, quien se mostró claramente afectado por lo sucedido.
Luego del encuentro, los jugadores del equipo xeneize decidieron no realizar declaraciones. Sin embargo, Aranda más tarde publicó una historia en su cuenta de Instagram.
El mediocampista eligió centrarse en el objetivo cumplido, celebrando el avance a los octavos de final y dejando atrás el penal fallido, lo que demuestra su compromiso con el equipo.
Con la clasificación ya asegurada, Boca se preparará para enfrentar a Recoleta de Paraguay en la próxima fase de la Copa Sudamericana.




















