La Selección dirigida por Scaloni logró su pase a la final en busca del título de bicampeón. El partido comenzó complicado para Argentina, con escasas oportunidades de gol en una primera parte muy equilibrada que terminó empatada.
Al inicio del segundo tiempo, se dio el primer gol del encuentro, lo que parecía encaminar a Inglaterra hacia la victoria. Sin embargo, este equipo tiene una habilidad especial para las remontadas y no se rindió.
Después de ir en desventaja, buscó el empate que logró recién a los 85 minutos. Pero aún había tiempo para más: a los 92 llegó el gol decisivo de Lautaro Martínez, desatando un gran desahogo colectivo.
Lionel Scaloni ofreció una conferencia en la que aseguró: “Vamos a dejar todo para intentar ganar la final”. En relación al valor de su plantel, expresó: “Somos únicos, no es de arrogancia, es de corazón. La camiseta amerita dar todo hasta el final”.
El director técnico se abrazó con Lionel Messi al finalizar el partido en Atlanta, y ahora el equipo se concentra en la final que disputará este domingo contra España en Nueva Jersey, siendo esta la segunda ocasión consecutiva en la que alcanzan esta instancia en la Copa del Mundo.
Con banderas argentinas ondeando y cánticos de aliento, los fanáticos se dirigen al centro porteño, donde uno de ellos, visiblemente emocionado, expresó: “Te amo Messi, gracias”.
Para asegurar la seguridad en la zona, se desplegaron 800 efectivos de la Policía de la Ciudad, junto con personal del área de Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) y patrullas en moto del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM), así como brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y personal de las Comisarías Vecinales 1B y 1D.
Debido a la masiva afluencia de personas, las autoridades pidieron a los automovilistas que eviten circular por el centro y desvíen sus recorridos a partir de la Avenida Callao. Desde una posición desfavorable, el equipo de Scaloni logró llegar a la gran final, donde se enfrentará a España el próximo domingo en Nueva York a las 16.



















