El astro del fútbol, quien lleva el número 10, se sentó en el banco de suplentes y entró al campo en la segunda mitad. Luego de una pausa para hidratación, convirtió el penal que estableció el 2-0. De esta forma, Messi registró su gol número 117 con la selección nacional, convirtiéndose en el jugador de mayor edad en anotar para Argentina, a los 38 años, 11 meses y 18 días, superando el récord de Ángel Labruna (38 años, 9 meses y 10 días). Cuatro minutos antes del pitazo final, Thiago Almada selló el resultado con el tercer gol, asistido nuevamente por Messi.
Después del encuentro, el jugador rosarino dedicó tiempo para firmar autógrafos y tuvo un gesto especial con Manu Gutiérrez, un periodista venezolano con parálisis cerebral que se desplaza en silla de ruedas. Mientras Messi firmaba camisetas, escuchó atentamente a Gutiérrez, estrechó su mano, apartó a los aficionados que lo rodeaban y accedió a responderle dos preguntas.
En medio del bullicio, Gutiérrez le consultó acerca de lo cerca que está (a solo cuatro goles) de convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales. Messi respondió: “La verdad que nunca me fijé en los récords individuales. Intento conseguir los objetivos grupales, lo que sea mejor para el equipo, para el grupo y vamos a pensar en ir partido a partido, en ir lo mejor posible y competir como lo venimos haciendo”.
Posteriormente, el periodista preguntó a Messi cuándo sintió que estaba preparado para jugar otra Copa del Mundo. “Se fue dando natural. La última vez que yo había dicho eso había sido en el Mundial pasado, sentía que faltaba mucho, que esperar cuatro años hacía difícil que estuviera. Pero nunca dejé de competir, más allá de que fui al Inter Miami, que hace tiempo que estoy ahí, siempre intenté dar el máximo, se fue dando natural, me fui sintiendo bien y es una alegría estar acá”, contestó el capitán del seleccionado a Gutiérrez, quien finalizó diciendo: “no tengo palabras”.
Más tarde, Gutiérrez compartió un extenso posteo en su cuenta de X, reflexionando sobre el encuentro. “Hay un dicho muy popular que dice: ‘Nunca conozcas a tus héroes’. Una frase que alerta sobre una posible decepción. Leo, como muchos de mi generación, fue mi héroe, me hacía feliz verlo a través de una pantalla o en una barajita. Sin embargo, mi sueño no era hacerme una foto con él o un autógrafo, sino poder entrevistarlo y él, como en la cancha, entendió toda la jugada, inclusive dio más de lo que le pedía el contexto… Me vio entre un tumulto de gente, a pesar de estar en una silla, y escuchó cuando le dije: ‘Soy periodista, Leo. Una pregunta, por favor…’. Aclaré mi profesión porque no me vio en la zona mixta, en la cual habló largo y tendido, pero por la altura en la que estoy no me había visto, así que me moví hacia donde estaban los fans, y no me importó ser empujado ni golpeado, por alguna razón sabía que si me veía me concedería la nota, y así ocurrió… como cuando veía a Jordi Alba galopar por la izquierda o como vio ese pase imposible a Molina en Catar, no sé como pero logró verme y apartó a todos y no me asistió solamente para un gol, sino para dos.
Leo, si lees esto… que ya sería demasiado, solo quiero darte las gracias porque no solo diste otra de tus asistencias imposibles, también me hiciste muy feliz con tu generosidad y ver la cara de mis amigos y familia después de esto no tiene precio.



















