Coatz presentó un panorama preocupante en el que la economía formal ve disminuida su participación frente a la expansión de la informalidad. “El sector informal, que tiene menos productividad, menos salarios, menos ingresos, se va achicando la clase media”, afirmó. De acuerdo con su evaluación, el desafío principal es impedir que Argentina caiga más profundamente en el “karma de un país latinoamericano”, donde se estima que la informalidad alcanza casi el 70% y el desarrollo queda estancado. “En América Latina no hay ningún país desarrollado. Ninguno es desarrollado”, comentó.
En el último año, se han perdido más de setenta mil empleos formales en el mercado laboral argentino, así como más de doscientos mil puestos en total según lo señalado por Coatz. Tanto la industria como el comercio han dejado de generar empleo, afectando la creación de trabajos tanto directos como indirectos. “El sector informal de la economía se viene comiendo como Pac-Man al sector formal”, ilustró el economista, al advertir sobre el peligro de solidificar la existencia de dos economías: una pequeña y formal, centrada en sectores como el agro, la energía y el petróleo, y otra más grande, informal y de menor productividad.
Coatz enfatizó la urgencia de atender dos agendas en paralelo: por un lado, el equilibrio macroeconómico y, por el otro, una estrategia orientada al crecimiento. “Argentina necesita crecer arriba del cuatro por ciento. Si no crece arriba del cuatro, cinco por ciento, y aprovechando los dólares que nos va a dar Vaca Muerta, la minería, hay que crecer a cuatro o cinco por ciento para recuperar diez años de estancamiento”, explicó. Desde su perspectiva, el verdadero equilibrio solo se logra a través de un crecimiento económico sostenido.
La segunda agenda, según Coatz, se centra en la estrategia productiva, la cual requiere de una política industrial activa ante un contexto global complicado. “La particularidad que tiene el mundo es que todos los países vuelven a cuidar sus sectores productivos y hacer política industrial y productiva”, enfatizó. La creciente competitividad de China, que avanza con subsidios masivos y una política comercial agresiva, sumado al cierre de mercados en Estados Unidos y Europa, exige pensar en medidas que protejan la producción y la tecnología local. “Hay una certidumbre para nuestros países: fomentar y cuidar el empleo formal”, propuso.
Finalmente, el especialista destacó la necesidad de fortalecer los sectores formales a través de la creación de empleos de calidad y un aumento en la productividad. “Tenemos que dar vuelta al Pac-Man y que crezca. Eso es una economía que esté de nuevo creciendo arriba del cuatro por ciento y una estrategia productiva pensando en estos temas”, concluyó.




















