El análisis de datos de los últimos dos años muestra una considerable disminución en la tasa nominal anual de los plazos fijos para individuos. Después de alcanzar un pico cercano al 49% en septiembre de 2025, esta tasa cayó hasta aproximadamente el 19% en mayo de 2026. En cuanto al dólar mayorista, su cotización pasó de $1.125 en mayo de 2025 a un máximo de $1.487 en octubre de ese año, para luego estabilizarse en torno a $1.390 en mayo de 2026. Este escenario ha generado rendimientos reales negativos para quienes eligieron estas opciones, ya que el índice de precios al consumidor (IPC) se incrementó más de un 32% en el mismo lapso, con aumentos mensuales constantes de entre 2,5% y 3%.
Ante esta situación, la opinión de expertos proporciona diversas perspectivas y recomendaciones. Damián Palais, asesor financiero de Cocos, indica que “en la historia argentina, quien compró dólares no perdió” y añade que, a pesar de la apreciación del peso y la estabilidad del dólar, la adquisición de divisas sigue siendo una opción válida de resguardo. Palais alerta que “el dólar nunca está realmente caro en el país”. Sugiere complementar la tenencia de dólares físicos con inversiones en fondos en dólares de bajo riesgo, como los llamados Dólares Plus o fondos de ahorro en dólares, que generalmente ofrecen rendimientos de alrededor del 3% anual. Recomienda asegurarse de que estos fondos tengan un perfil conservador o moderado y que inviertan en colocaciones a corto plazo, para los más cautelosos, o en bonos corporativos de empresas con buena calificación crediticia, para quienes busquen rendimientos mayores.
El asesor también menciona bonos soberanos como el AO27, que proporciona renta mensual y puede ofrecer cerca del 5% anual, aunque advierte que “este tipo de instrumentos conllevan un riesgo más elevado, especialmente asociado a cambios políticos”. Para aquellos que desean permanecer en pesos, Palais sugiere considerar fondos de money market o fondos comunes que, aunque proporcionan rendimientos más bajos que los plazos fijos, ofrecen mayor liquidez y, en ciertos casos, tasas nominales anuales que superan el 22%. También señala que algunos bancos ofrecen plazos fijos UVA con tasas de inflación más 2% o 3%, aunque no detalla este producto. “Diversificar y priorizar instrumentos conservadores, revisando siempre el perfil de riesgo del fondo antes de invertir”, concluye.
Por otro lado, Giselle Colasurdo, asesora y youtuber financiera, propone una estrategia alternativa al recomendar priorizar los instrumentos vinculados a la inflación. “Dado el contexto actual de tasas y dólar bajo, los instrumentos atados a la inflación han cobrado atractivo. El mejor vehículo en…




















