La obra representa uno de los desafíos más importantes para la gestión de Jorge Macri. La adjudicación está prevista para diciembre y la definición dependerá, entre otros factores, de las credenciales técnicas de las firmas que compiten por el proyecto.
Las principales dudas están vinculadas al consorcio chino-argentino. Si bien las compañías locales Supercemento, Panedile y Eleprint tendrían la mayoría accionaria, ninguna contaría con antecedentes comprobados en la construcción de subterráneos en Argentina.
En ese esquema, Ranken tendría la responsabilidad de aportar el conocimiento técnico. La firma, controlada por la provincia china de Shandong, desarrolló proyectos exclusivamente en China. Por su parte, CITIC Construction cumpliría principalmente un rol de respaldo financiero.
La capacidad del grupo para llevar adelante una obra de esta magnitud habría comenzado a generar interrogantes dentro del Gobierno porteño. Las objeciones aparecen en medio de antecedentes de proyectos de infraestructura en distintos países de la región que involucraron a empresas chinas y terminaron con conflictos contractuales o cuestionamientos por su ejecución.
Uno de los casos mencionados corresponde al Metro de Santiago, en Chile. Allí se rescindió anticipadamente un contrato vinculado con la Línea 7 luego de una serie de incumplimientos, entre ellos la paralización de una máquina tuneladora.
También aparecen antecedentes en Bolivia, donde se cancelaron contratos por problemas de ejecución con China Railway como protagonista. En Perú, se registraron incumplimientos millonarios desde 2018, en el marco de lo que se conoció como el “club del dragón”. A esos episodios se suma el caso de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, en Ecuador, donde se detectaron fisuras estructurales que derivaron en una disputa internacional.
La resolución de la licitación será determinante para el desarrollo de la futura Línea F y para el plan de infraestructura que impulsa la administración porteña. La decisión, prevista para diciembre, definirá qué consorcio estará a cargo de una obra estratégica para la movilidad de la Ciudad y que forma parte de la agenda de gestión de Macri con la mirada puesta en 2027.




















