Los encuentros se realizaron el lunes y tuvieron lugar en dos espacios diferentes. Primero, los visitantes fueron recibidos por el exministro de Economía en las oficinas del Frente Renovador, en el barrio porteño de Retiro. Más tarde se trasladaron al departamento de San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria.
La agenda no incluyó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cuya ausencia generó consultas dentro del escenario político. Desde su entorno explicaron que los contactos con los estrategas brasileños habían sido establecidos durante la campaña presidencial de Massa en 2023 y que no encontraban motivos para que la administración provincial participara de las reuniones.
La conversación con Massa se extendió durante aproximadamente dos horas y media. Los tres visitantes ya conocían al dirigente argentino, debido a que habían colaborado durante su intento de llegar a la Presidencia en 2023, cuando Lula había enviado integrantes de su equipo para acompañar la campaña.
El principal interés del encuentro estuvo puesto en conocer cómo se organizó la estrategia que permitió a Lula revertir el resultado de la primera vuelta y ganar el balotaje frente a Flávio Bolsonaro. En particular, el dirigente del Frente Renovador quiso profundizar sobre las herramientas de comunicación digital y los mecanismos de movilización que utilizaron para llegar a millones de personas.
Uno de los aspectos que despertó mayor atención fue la experiencia del llamado “Ejército de Lula”, una comunidad organizada a través de WhatsApp que superó los diez millones de seguidores y se convirtió en uno de los principales canales de comunicación de la campaña brasileña.
Durante la reunión, uno de los integrantes del equipo explicó cómo se construyó esa red y de qué manera se utilizaron las transmisiones en vivo junto al mandatario para responder a las noticias falsas atribuidas al sector bolsonarista.
La estrategia no se limitó a difundir contenidos. También buscó conformar una comunidad de seguidores que trascendiera las estructuras partidarias tradicionales. Para los dirigentes argentinos, uno de los desafíos consiste precisamente en encontrar referentes capaces de conectar con sectores de la sociedad que no se sienten representados por la dirigencia política habitual.
Otro de los puntos abordados fue la continuidad del trabajo después de las elecciones. Los visitantes explicaron que la estructura digital sigue funcionando y que la movilización se mantiene activa, ahora con el objetivo de acompañar las reformas que impulsa el Gobierno de Lula. El mensaje que transmitieron fue que la organización no se desactiva una vez conseguido el resultado electoral.
Durante la conversación también acordaron volver a encontrarse en la asunción presidencial brasileña, prevista para el 5 de enero de 2027. Además, Massa dejó abierta la posibilidad de organizar una nueva visita de los estrategas a Buenos Aires después de esa fecha.
La segunda reunión fue con Cristina Kirchner y también se prolongó durante aproximadamente dos horas, pese a que inicialmente estaba prevista una conversación más breve. La expresidenta escuchó los detalles de la experiencia brasileña, que incluyó no solamente el tramo final de la campaña, sino también el proceso político y comunicacional desarrollado desde la detención de Lula, su regreso al poder y la posterior reelección.
En ese intercambio se repasaron los mecanismos de organización de las comunidades digitales, el funcionamiento del canal de WhatsApp y la articulación entre la comunicación por internet y la movilización territorial.
Los visitantes también compartieron la importancia de sostener las estructuras políticas durante los períodos no electorales y de transformar a los seguidores de las plataformas digitales en participantes activos de una organización.
La reunión se produjo en un momento de debate interno dentro del peronismo sobre su futuro electoral. Ese mismo día, Cristina Kirchner había manifestado su intención de volver a competir en elecciones una vez que recupere sus derechos políticos.
Mientras tanto, la ausencia de Kicillof en la agenda de los brasileños volvió a poner en evidencia las diferencias de posicionamiento dentro del espacio opositor. Desde el entorno del gobernador señalaron que no existía una razón concreta para que la administración bonaerense interviniera en encuentros vinculados con contactos políticos que Massa había establecido durante su campaña presidencial.
También explicaron que la gestión provincial está concentrada en los preparativos para una eventual visita del papa León XIV a la Argentina, un operativo que demanda una importante organización.
Más allá de esas cuestiones, desde el entorno del mandatario bonaerense dejaron una definición sobre sus prioridades políticas: consideran que el actual es un período para construir espacio y no para instalar candidaturas presidenciales. En ese sentido, sostienen que la discusión electoral no debe ocupar el centro de la agenda en esta etapa.
Después de las reuniones con Massa y Cristina Kirchner, los estrategas brasileños participaron de una actividad televisiva y al día siguiente regresaron a Brasil.
La visita permitió que dos de las principales figuras del peronismo conocieran de primera mano las herramientas utilizadas en la campaña que llevó nuevamente a Lula a la Presidencia. El intercambio se produjo mientras el espacio político argentino continúa debatiendo su reorganización y todavía no tiene definida una figura de consenso para encabezar una eventual candidatura presidencial en 2027.




















