La reunión se realizó en el marco de la Comisión Directiva y el Consejo Federal de la entidad, encabezados por su presidente, Nicolás Pino. También participaron el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente Javier Milei, quien intervino durante el encuentro.
Ante empresarios, productores y dirigentes rurales, Quirno cuestionó que el bloque europeo impulse nuevas restricciones comerciales pese a los acuerdos alcanzados con la Argentina. Según advirtió, algunas iniciativas podrían reinstalar obstáculos que ambas partes habían acordado eliminar.
El funcionario defendió la necesidad de que las regulaciones comerciales tengan fundamentos científicos y datos verificables. “En estas discusiones, la ciencia y los datos deben pesar más que la lírica”, afirmó. En esa línea, consideró que penalizar a quienes producen de manera más competitiva contradice los propios objetivos de seguridad alimentaria que promueve Europa.
Uno de los temas centrales fue la controversia por el biodiésel argentino elaborado a partir de soja. Quirno explicó que una propuesta europea buscaba clasificar ese cultivo como materia prima de alto riesgo por el cambio indirecto del uso del suelo. De haberse aprobado, la iniciativa podía dejar al biodiésel nacional fuera de los objetivos de energías renovables de la Unión Europea para 2030. “Una etiqueta redactada en Bruselas puede dejar una planta parada en Santa Fe”, alertó.
El canciller recordó que, después de las gestiones diplomáticas y las objeciones técnicas presentadas por la Argentina, el Parlamento Europeo rechazó la propuesta el 8 de julio pasado. A partir de esa decisión, las empresas pudieron retomar contratos de exportación por aproximadamente 250.000 toneladas. Quirno destacó que se trató de operaciones recuperadas para una industria que genera valor agregado en las provincias y señaló que la Comisión Europea deberá volver a revisar la iniciativa.
Otro de los puntos abordados fue el reglamento europeo contra la deforestación, que establece que productos como la soja, la carne y la madera deben acreditar que no provienen de terrenos deforestados después de 2020. Para cumplir con la normativa, los exportadores deberán aportar información que permita identificar el origen de la producción y verificar que no existieron desmontes posteriores a esa fecha.
Frente a ese escenario, Quirno indicó que la Argentina solicitó simplificar los procedimientos y modificar la clasificación de riesgo estándar asignada al país. También valoró las postergaciones en la aplicación de la normativa, al considerar que permiten ganar tiempo para adaptar los mecanismos de control y sostener la presencia argentina en el mercado europeo.
En medio de las diferencias que existen dentro del sector agropecuario sobre los mecanismos de trazabilidad, el canciller defendió que los productores puedan elegir cómo demostrar el origen de sus productos ante los compradores europeos. A su entender, la competencia entre distintas herramientas puede reducir los costos y ampliar las opciones disponibles. En ese contexto, también destacó el sello de Triple Impacto de la Sociedad Rural Argentina, que reconoce buenas prácticas agropecuarias y el bienestar animal.
Durante su exposición, Quirno también repasó los avances de la política comercial del Gobierno. Señaló que, en diciembre de 2023, los acuerdos vigentes de la Argentina comprendían economías equivalentes al 10% del producto bruto mundial, mientras que en el caso de Chile la proporción superaba el 80%. Con los entendimientos alcanzados con la Unión Europea, EFTA y Singapur, afirmó, la cobertura argentina se elevó a cerca del 30%.
“Triplicamos la red recibida en muy poco tiempo”, sostuvo. El objetivo oficial es alcanzar el 50% del producto mundial en el mediano plazo y llegar al 80% durante un próximo mandato de Javier Milei. Para avanzar en esa dirección, mencionó las negociaciones con Canadá y Vietnam, además de las conversaciones con Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Filipinas y Bangladesh.
En ese marco, el canciller reveló que India manifestó interés en acelerar las conversaciones comerciales con la Argentina. Según relató, durante la reunión de cancilleres del G20 en Atlanta, su par indio le propuso avanzar mediante un acuerdo bilateral ante las demoras en las negociaciones dentro del Mercosur. Quirno destacó la importancia de esa posibilidad por el peso de la economía india a nivel internacional.
El funcionario también presentó cifras sobre el impacto de los acuerdos comerciales en las exportaciones agropecuarias. Indicó que la carne argentina incluida en la cuota Hilton pasó de pagar un arancel del 20% a ingresar en la Unión Europea sin gravámenes. Además, señaló que las ventas de carne deshuesada a Estados Unidos crecieron un 250% en valor entre enero y agosto, en comparación con el mismo período de 2025.
Por último, informó que desde 2024 se concretaron 541 aperturas y reaperturas de mercados para productos agroindustriales, entre ellas la recuperación del mercado chino para la carne aviar. De acuerdo con los datos que presentó, las exportaciones del sector superaron los US$43.000 millones entre enero y septiembre, un incremento del 13% frente al mismo período de 2025.
“La Argentina no se puede pensar sin su agroindustria”, afirmó Quirno, quien cerró su exposición con un mensaje dirigido a los productores: “El mundo necesita lo que ustedes producen y lo vamos a hacer valer en cada negociación”.



















