El piloto de Pilar largó undécimo y, gracias a otra buena salida, una de sus señas características, avanzó tres lugares. En el camino dejó atrás a Gasly, al campeón saliente Lando Norris, de McLaren, y a Nico Hülkenberg, de Audi. Unos metros después, también se vio favorecido por el trompo de Isack Hadjar, de Red Bull, tras un contacto con George Russell, de Mercedes. “Fue muy buena la largada. Pasé a Norris, a Pierre y algún otro más”, comentó después de la carrera.
En los primeros giros, Colapinto se instaló en el séptimo puesto y mantuvo un ritmo sólido con neumáticos medios, en una estrategia de una sola parada. Aunque lo superaron los pilotos de McLaren, Norris y Oscar Piastri, siguió concentrado en el objetivo de volver a sumar puntos.
Fue el principal exponente de Alpine en la carrera. Gasly, que eligió largar con neumáticos blandos, entró primero a boxes y recibió un juego de medios. Cuando el argentino se detuvo, en la vuelta 35, su compañero, con gomas blandas más frescas, lo pasó en la recta principal.
Tras reincorporarse a la pista en el puesto 13, Colapinto escaló al noveno lugar gracias a las paradas de otros competidores. También sostuvo un buen ritmo con su Alpine A526.
El argentino aprovechó el rendimiento del auto y llegó a pelear con Piastri y Linblad en la segunda largada, que se realizó después de la bandera roja para reparar las defensas dañadas en el choque de Valtteri Bottas, de Cadillac.
Colapinto siguió de cerca el duelo entre Piastri y Linblad. Al advertir que no podía acercarse, esperó y sacó provecho del contacto del australiano con el británico, que abandonó. La maniobra quedó bajo investigación. Si el piloto de McLaren recibe una sanción, el argentino podría avanzar en la clasificación y sumar otras dos unidades si es reclasificado séptimo.
En el cierre, defendió el octavo puesto con la mira puesta en volver a puntuar. Cruzó la meta en esa posición, un resultado que hasta entonces tenía un valor especial. Le permitía dejar atrás la sequía que arrastraba desde Azerbaiyán, Singapur, Malasia, sede del Gran Premio de Bahréin, y Estados Unidos. Colapinto llegaba tras abandonar en cuatro de las últimas cinco carreras, con dos retiros en Singapur. Viajó a México con la meta de reivindicarse y lo consiguió en pista. Sin embargo, perdió el resultado de una de sus mejores carreras del año cuando los comisarios de la FIA revisaron la telemetría y las imágenes a bordo y concluyeron que no redujo lo suficiente la velocidad en un sector con bandera amarilla simple. La infracción violó el artículo B1.8.4a del reglamento de la Fórmula 1.
El testimonio de Colapinto
La actuación tuvo un mérito adicional: Colapinto no participó en la primera práctica del viernes. El reglamento establece que cada auto debe cederse en dos sesiones durante el año a un novato de las academias de las escuderías. En este caso, Alpine le dio el lugar al italiano Gabriele Mini. El argentino quedó a las puertas de la Q3 y, pese a haber acumulado menos rodaje que Gasly y el resto de los pilotos, completó un gran fin de semana.
Alpine decidió que los A526 de Colapinto y Gasly no recibirán más desarrollos durante el resto del año. A pesar de ello, y del avance de Audi y Haas con sus mejoras, además de la ventaja de Racing Bulls en la disputa por el quinto puesto del Campeonato Mundial de Constructores, el argentino volvió a sacar adelante un Gran Premio que, antes de empezar, podía presentarse complicado.
“Fue una muy buena carrera. Ejecuté todo perfecto. Maximicé lo que podíamos hoy. Falta mucho grip atrás comparado con los Racing Bulls, ya que ellos traccionan mejor y nosotros patinamos en todos los sectores. Después en las rectas nos defendemos”, analizó Franco.
“Estoy contento y se disfruta cuando estás luchando por la carrera, cuando peleás con los de adelante con Norris, Piastri y Linblad, que iba muy rápido”, señaló.
“Hubo muchos momentos para cometer errores o que podía costar e hice todo perfecto. Estoy contento con la performance y volvimos a donde teníamos que estar”, explicó.
“Los primeros puntos en México, que también es la carrera de casa para mí junto con Brasil. Amo México y me encanta correr acá. Fue un buen primer paso y ahora de cara a Brasil”, afirmó.
En cinco días, Colapinto volverá a la pista en el Autódromo José Carlos Pace de Interlagos para iniciar la actividad del Gran Premio de San Pablo. Se espera que miles de argentinos viajen para alentarlo. Esa presencia será un impulso adicional para el piloto, que este domingo sumó puntos por primera vez en México y buscará repetir el resultado en su tercera participación en Brasil.



















