En el encuentro contra Surinam, los goles argentinos fueron anotados por Joaquín Reinoso, Elías Torres y Renzo Gonella. Posteriormente, en el partido contra Malaui, se destacaron Ezequiel Garfagnoli, Ian Mosquerira y Nicolás Losavio, quien anotó en dos ocasiones. Garfagnoli finalizó la fase de grupos como el máximo goleador del equipo, acumulando cinco goles. El delantero de Rosario Central, nacido en 2011, había marcado tres tantos contra Omán y también había anotado ante China Taipéi y Malaui.
Bajo la dirección de Adrián Gallará, Argentina terminó en segundo lugar en el grupo B, cosechando cuatro triunfos y una derrota. Esta posición le permitirá permanecer en el bombo B, donde todavía tiene la oportunidad de competir por el primer puesto de ese nivel. Sin embargo, el formato del festival limita la lucha por el título principal a los 32 equipos que finalizaron en la primera posición de sus grupos. Argentina deberá esperar el desenlace de los partidos restantes para conocer a su próximo rival, al cual se enfrentará el miércoles. Además, los jóvenes futbolistas tienen asegurados cuatro encuentros más, lo que les proporcionará una valiosa experiencia en la competencia.
El camino de la selección argentina comenzó con una derrota por 1-0 ante Argelia en el Complejo de Competición Hovsan, ubicado en Bakú. Sin embargo, el equipo logró recuperarse en su segundo partido, derrotando por la mínima a China Taipéi gracias a un gol de Garfagnoli que le otorgó al plantel sus primeros tres puntos. Posteriormente, se produjo una contundente victoria por 5-1 ante Omán, con goles de Gonella, Reinoso y Garfagnoli. Gallará, quien ha estado trabajando en las divisiones formativas de la Selección desde 2017, ha liderado a un grupo que logró despertar luego del traspié inicial y mantener viva la competencia.
La Copa Mundial y Festival Sub 15 se desarrolla con equipos de ocho jugadores, formaciones de hasta 14 integrantes y canchas de 68 por 47 metros. Los arcos mantienen las dimensiones reglamentarias y los partidos se juegan en dos tiempos de 20 minutos. El Complejo de Competición Hovsan cuenta con una infraestructura que permite llevar a cabo hasta 20 partidos simultáneamente en diferentes canchas, con un máximo diario de diez compromisos en cada escenario.
La fase inicial prevé una clasificación previa que busca equilibrar los grupos y favorecer los enfrentamientos entre selecciones de rendimiento similar. Para organizar este orden, se toman en cuenta los resultados de las selecciones mayores y la participación de categorías juveniles en torneos internacionales, así como el desempeño en sus respectivas competencias.
Tras esta etapa, los países pasan a una segunda fase dividida en seis niveles de rendimiento, donde la ubicación de cada selección se determina por los resultados de la ronda inicial. Cada delegación jugará entre cuatro y cinco partidos adicionales, asegurando que ninguna quede eliminada antes de la jornada final del festival.
Cada uno de los seis niveles tendrá su propio campeón, aunque el título de la Copa Mundial y Festival Sub 15 se otorgará al seleccionado que finalice en primer lugar en el nivel A. La FIFA diseñó el calendario considerando la necesidad de mantener la exigencia deportiva sin descuidar el bienestar de los jugadores, asegurando un balance adecuado entre la cantidad de partidos y las fechas.
Este nuevo formato tiene como objetivo que las federaciones con mayores dificultades para clasificarse a otras competencias de la FIFA puedan sumar valiosas experiencias en partidos internacionales. También les brinda la oportunidad de enfrentar a rivales de diversas regiones y evaluar su nivel competitivo. La organización sostiene que este certamen puede contribuir a la formación de futbolistas, entrenadores y miembros de cuerpos técnicos de una nueva generación.




















