Un accidente de moto se convirtió en el catalizador que lo llevó a replantear su futuro. Mauricio recuerda claramente ese momento en el material compartido: “Un día me senté en el cordón de la calle y dije: esto es la ciudad y acá es vivir así a ritmo acelerado. La ciudad es esto, es caos, es correr y correr y correr”. Años atrás, había escrito en un papel su deseo de estar “autojubilado y en paz” al llegar a los 40 años, y logró alcanzar esa meta antes de lo esperado al dejar su antiguo entorno.
Hoy, su vida transcurre en La Paz, en la zona de Traslasierra, donde está construyendo su vivienda utilizando técnicas de bioconstrucción, como la quincha, que combina madera, paja y barro. Aunque no cuenta con formación técnica, ha adoptado un enfoque de aprendizaje continuo, aprovechando los recursos que ofrece el lugar. Esta etapa de autogestión reafirma su creencia: “Si uno tiene herramientas y la voluntad, el trabajo siempre sale”. La falta de servicios básicos como agua y electricidad lo llevó a idear soluciones alternativas. Sobre su sistema de agua, comenta en el video de Crónicas del Cambio: “Le hice todo un desagüe porque cuando llueve acá se acumula el agua”.
Para el suministro eléctrico, instaló un pequeño panel solar que le satisface las necesidades básicas. En muestra de su enfoque práctico, la primera estructura que construyó fue un horno de barro, prioridad que estableció incluso antes que las paredes de su casa para asegurar su alimentación diaria. La experiencia de Mauricio resalta una creciente búsqueda de independencia en la gestión del tiempo y el abastecimiento.
La transición del ámbito corporativo a la autogestión en el monte implicó renunciar a ciertas comodidades urbanas en favor de un estilo de vida que él describe como un anhelo de paz. Sin experiencia previa en construcción, Mauricio ha cimentado su proyecto habitacional a través de un proceso de ensayo y error, que él considera parte fundamental de su aprendizaje. Su relato en Crónicas del Cambio se presenta como un testimonio para quienes contemplan un cambio radical. Afirma que el temor al fracaso suele ser el principal obstáculo, pero el entorno rural brinda oportunidades para quienes están dispuestos a aprender. El diseño de su hogar avanza de acuerdo con sus posibilidades, bajo la certeza de que la autoconstrucción representa un acto de libertad tanto física como mental. Mauricio destaca que, a pesar de que el entorno rural conlleva desafíos climáticos y logísticos, la capacidad de adaptación permite transformar cualquier espacio en un lugar habitable. La bioconstrucción le ha permitido armonizar su hogar con el paisaje, respetando la naturaleza del monte cordobés.
Este estilo de vida, que demanda un esfuerzo físico constante, le proporciona la tranquilidad que anhelaba desde su etapa en Buenos Aires. Su historia sirve como un ejemplo de cómo las personas reconfiguran sus vidas al identificar una insatisfacción profunda. La experiencia de Mauricio en La Paz pone de relieve que la migración urbana es, en muchos casos, una búsqueda de autonomía.



















