El incidente tuvo lugar el miércoles 14 de octubre, alrededor de las 17 horas, mientras el menor jugaba en una cancha de cemento situada frente al jardín de infantes del club.
El alumno de primer año sufrió un traumatismo encefalocraneano severo y ha sido sometido a tres intervenciones quirúrgicas.
Según denunciaron sus padres, el arco no estaba adecuadamente asegurado al suelo. Además, manifestaron que hubo demoras en la atención médica y que tuvieron que trasladar al niño a un centro de salud por la espera de una ambulancia.
El menor recibió atención de urgencia en el Hospital Narciso López y posteriormente fue llevado al Sanatorio Güemes por su obra social. Según informaron, se encuentra con hemiparesia, pero en un estado estable y consciente.
Ese mismo día, un grupo de padres y socios presentó una carta dirigida al presidente del club, Nicolás Russo; a la titular de la Subcomisión de Educación, Mirta Ferrer; y a la directora general del Complejo Educativo, Marisa Marón.
En el documento, expresaron su alarma por el incidente y demandaron medidas urgentes para proteger a los niños que asisten al establecimiento y utilizan las instalaciones deportivas.
Los firmantes atribuyeron el accidente a presuntas deficiencias en el mantenimiento y anclaje del arco. También denunciaron la falta de vigilancia y de protocolos para responder ante una emergencia médica. Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial del club respecto a estas quejas.
Según el testimonio presente en el documento, tras el golpe, el niño recibió asistencia de padres, particulares y profesores de hockey que acudieron al escuchar los gritos de otros niños. Los denunciantes aseguraron que no llegó de inmediato personal médico ni representantes del polideportivo o de la institución educativa.
Se mencionó que una ambulancia externa tardó aproximadamente 20 minutos en llegar. Relatan que el niño había perdido el conocimiento, presentaba vómitos y estaba en shock, por lo que los presentes decidieron trasladarlo por sus propios medios para agilizar la atención.
En la misiva, los padres solicitaron una revisión técnica urgente de las instalaciones deportivas y educativas.
El reclamo incluye la inspección de los arcos, estructuras metálicas, alambrados y canchas, además de reparar o retirar cualquier elemento que pueda representar un peligro.
Asimismo, exigieron la presencia permanente de una ambulancia con médico o, como alternativa, una sala de primeros auxilios equipada y con un profesional de la salud. Esta cobertura debería funcionar durante al menos 12 horas diarias, abarcando el horario escolar, las actividades posteriores a las clases y las prácticas deportivas.
Por último, pidieron mayor vigilancia en los espacios comunes y recreativos, junto con protocolos de emergencia y capacitación obligatoria para docentes y personal del club.
En la carta, los firmantes citaron diversas normativas relacionadas con la responsabilidad civil, la prevención de daños y la seguridad deportiva. En particular, mencionaron la Ley provincial 15.618, que establece requisitos para la sujeción y anclaje de los arcos deportivos.
Finalmente, socios y familias solicitaron una respuesta formal de las autoridades, así como la comunicación de las medidas que se implementen. El objetivo es evitar que ocurran accidentes de este tipo en el futuro y garantizar la seguridad de los estudiantes, deportistas y socios que utilizan el predio.



















