Milei expresó su convicción de que, tras superar estas “convulsiones internacionales”, el riesgo país disminuirá. En este contexto, anticipó que, en caso de lograr su reelección, este índice “se va a desplomar”.
Además, el Presidente asoció este pronóstico con las proyecciones de crecimiento de la economía argentina. Aseveró que su reelección podría impulsar la tasa de crecimiento hasta cifras que oscilan entre el 7% y el 8% por habitante.
En su discurso, Milei defendió el equilibrio fiscal alcanzado por su gestión, señalando que el Gobierno logró equilibrar las cuentas públicas en los primeros meses de su administración mediante la reducción del gasto. “Les doy mi palabra: mientras yo esté en la silla eléctrica, que es la Presidencia argentina, el equilibrio fiscal se seguirá exigiendo”, aseguró.
El mandatario también hizo hincapié en el rol del ministro de Economía, Luis Caputo, a quien volvió a reconocer como una figura clave en la estabilización económica. Milei lo describió como el “arquitecto del milagro” y relacionó las políticas implementadas desde el comienzo de su gestión con la recuperación de la confianza y la disminución de los desequilibrios económicos que, según su análisis, arrastraba el país.
Asimismo, destacó las políticas de desregulación adoptadas por su administración y reconoció el trabajo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. “Desde que llegamos al Gobierno, Federico ha llevado a cabo 18.000 desregulaciones”, afirmó el Presidente, quien conectó esas reformas a su visión sobre el crecimiento económico.
En otro segmento de su discurso, profundizó sobre la relación entre el equilibrio fiscal, el ahorro y la inversión. “Toda la ingeniería de crecimiento, en el fondo, trata de cómo genero ahorro y ese ahorro lo transformo en inversión”, afirmó.
La política social también fue un aspecto tratado en su intervención. Milei criticó a las organizaciones que, según su perspectiva, funcionaban como intermediarias en la distribución de los programas de asistencia, indicándoles que “tenían unos señores que se llamaban los gerentes de la pobreza”.
“Antes la gente le pedía planes sociales; ahora le pide trabajo. Eso es un gran avance”, subrayó.
En otro momento de su discurso, el Presidente elogió a los gobernadores que lo acompañaron en su viaje a París: “Gracias a nuestros aliados presentes, que han sido parte de Argentina Week. Con ellos pudimos aprobar numerosas leyes, incluida la reforma laboral”.
A la comitiva del Ejecutivo la integraron Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Ignacio Torres (Chubut), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Alfredo Cornejo (Mendoza), Marcelo Orrego (San Juan), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Jorge Macri (CABA) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos).




















