Moler volvió al Pozo de Quilmes, uno de los espacios por los que pasó después de haber compartido cautiverio con otros integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) en Arana. El regreso permitió recorrer nuevamente el lugar en el que estuvo detenida tras los secuestros ocurridos en septiembre de 1976.
Díaz, por su parte, visitó el Pozo de Banfield. Allí había tenido el último contacto con vida con María Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Claudio de Acha, Horacio Ungaro, Daniel Racero y Francisco López Muntaner, quienes permanecen desaparecidos desde aquellos operativos.
Los recorridos se realizaron cuando se cumplen 50 años de los secuestros de los estudiantes secundarios platenses y permitieron volver sobre los espacios vinculados con el cautiverio de los sobrevivientes y de quienes continúan desaparecidos.
La actividad contó con la participación de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires y se desarrolló como parte de un proyecto audiovisual centrado en el regreso de Díaz y Moler a los sitios donde estuvieron detenidos durante la dictadura.




















