Se percibe que el entrenador ha agotado casi todo su crédito entre los hinchas en los primeros partidos de esta temporada, agravado por no contar con todos los refuerzos disponibles, ya que recién pudo alinear al plantel completo justo antes del partido contra Argentinos, hace poco más de una semana.
La eliminación ante Aldosivi en la Copa Argentina y las cuatro derrotas consecutivas al inicio del Torneo Clausura, que sumaron seis caídas seguidas en torneos de AFA, establecieron un récord negativo, intensificando el descontento de los aficionados. Esto llevó al propio entrenador a imponerse plazos, a pesar de que la dirigencia nunca contempló su salida del cargo ni está evaluando esa posibilidad por el momento.
“Si las cosas no se dan, no le voy a hacer mal a nadie, voy a ser el primero en no hacerle daño a River”, había expresado el entrenador en la conferencia de prensa tras la derrota ante Tigre, hace poco más de dos semanas.
Recientemente, el equipo mostró algunos signos de mejoría con un triunfo 2-0 sobre Argentinos Juniors en el Monumental y un empate 0-0 en Colombia ante Independiente Santa Fe, a pesar de no haber tenido un buen rendimiento. Regresando a Núñez, estaba en condiciones de ganar frente a Vélez, pero terminó empatando en un encuentro que dejó un amargo sabor a derrota.
La situación apremia a Coudet. De los ocho partidos disputados en este semestre, River ha ganado solo uno, ha empatado dos y ha sufrido cinco derrotas. Actualmente, se encuentra anteúltimo en la Zona B del Torneo Clausura y fuera de la clasificación para las Copas internacionales del próximo año en la tabla anual.
En total, desde su llegada al club de Núñez, Coudet ha dirigido 26 encuentros, logrando 14 victorias, 4 empates y 8 derrotas. Sin embargo, a lo largo de casi seis meses al frente del equipo, ha acumulado más frustraciones que satisfacciones. La falta de fluidez en el juego y la dificultad para establecer una identidad han sido notorias. Además, ha enfrentado reveses significativos: las derrotas en el Superclásico ante Boca, en la final contra Belgrano y en la Copa Argentina ante Aldosivi, un rival que solo había ganado dos encuentros en el año, uno de ellos contra River.
Este escenario refleja una serie de errores que han contribuido a la situación actual, como ocurrió en el partido frente a Vélez. “Últimamente nos ha pasado en varios partidos, hemos tenido varios errores. Somos conscientes de que eso no nos tiene que pasar”, comentó Ángel Correa sobre los inconvenientes del equipo.
“Merecimos mucho más. Hay muchas cosas positivas, pero el resultado no fue el que queríamos, eso está claro. Ahora debemos hacer frente a la bronca y ganar el miércoles”, expresó Nicolás Otamendi en su cuenta de Instagram, acompañado de una serie de imágenes del encuentro del domingo en el Monumental.
“Cometimos errores y los pagamos. Hicimos un primer tiempo como para liquidar el partido, incluso al inicio del segundo. Pero algunos errores nos hicieron perder los tres puntos”, analizó Coudet tras el decepcionante empate con Vélez, y añadió: “Tendremos que trabajar en seguir generando ofensivamente y ser más efectivos en la conversión de las oportunidades creadas”.
Coudet se mostró reiterativo en sus apreciaciones y frustrado por el hecho de que su equipo no llegara en buen estado anímico al partido contra Independiente Santa Fe. La cita del miércoles será decisiva. Dada la conformación del plantel, la inversión realizada —67 millones de dólares— y el descontento de los hinchas, un nuevo tropiezo resultaría difícil de sobrellevar.
El entrenador es consciente de la presión que enfrenta, por lo que no tiene otra opción que conseguir la victoria para que River siga en la Copa Sudamericana. En los cuartos de final espera Vasco da Gama, y en las semifinales podría haber un hipotético enfrentamiento con Boca.



















