El mandatario arribó a la sede de Pasteur 633 acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. También estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich.
Organizado por AMIA, DAIA y familiares de las víctimas, el acto tuvo como lema “Hoy no podemos perder la memoria”. La ceremonia comenzó a las 9:53, la hora exacta en que ocurrió el ataque en 1994.
Osvaldo Armoza, presidente de la AMIA, lideró el homenaje y expresó su preocupación por el estado de la causa, afirmando que en el último año “no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa AMIA”.
“32 años de impunidad es un abismo intolerable para cualquier república que pretenda llamarse democrática”, enfatizó.
“Exigimos a la sala 2 de la Cámara Federal de Casación Penal que resuelva de manera urgente y definitiva la validez del proceso del juicio en ausencia. No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos. Exhortamos a los jueces a que se aboquen a resolver el caso y que el juicio en ausencia se convierta en una realidad”, solicitó Armoza durante su intervención.
En otro momento, el titular de la AMIA destacó que la amenaza del terrorismo global requiere un cambio drástico en las políticas de seguridad. “Solicitamos al Gobierno nacional un refuerzo inmediato y riguroso de los controles en la Triple Frontera y en los pasos fronterizos. Que se intensifiquen las acciones para que Interpol mantenga vigentes las órdenes de captura, y se exhorta a los países del mundo a no otorgar refugio a los fugitivos”, indicó.
Milei, en un discurso anteriormente pronunció ante la Fundación Aliados de Israel, señaló: “Buenos Aires es la ciudad que alberga la comunidad judía más grande de América Latina, un orgullo y una gran responsabilidad. Sin embargo, ha sufrido dos ataques del terrorismo antisemita, en 1992 y 1994, que resultaron en la pérdida de 114 vidas. Un acto cobarde y criminal que marca nuestra historia y nos impulsa a buscar justicia por las víctimas”.
El presidente destacó los peligros del antisemitismo, declarando: “Durante décadas, gran parte de nuestra región hizo causa común con los enemigos de Israel, como resultado de haber sido capturada por una ideología nefasta conocida como socialismo del siglo XXI”.
Con ese argumento, el mandatario refirió a una alianza “implícita” entre la izquierda radical y el terrorismo islamista, vinculándola al “odio hacia la civilización occidental, de la cual el pueblo hebreo es precursor”.
Milei resaltó las medidas adoptadas por su Gobierno, incluyendo la declaración de Hamás, la Guardia Revolucionaria Iraní y las fuerzas Quds como organizaciones terroristas, así como la expulsión del encargado de negocios de Irán.
Asimismo, mencionó la firma del memorándum de libertad y democracia con Israel y el impulso de los Acuerdos de Isaac, una alianza para combatir el terrorismo, el antisemitismo y sus fuentes de financiamiento.
“Las decisiones que tome esta región en los próximos años determinarán de qué lado de la historia quedaremos. No hay posibilidad de neutralidad, como nunca la hubo en los conflictos existenciales de la humanidad”, concluyó Milei.




















