La senadora Patricia Bullrich, líder del oficialismo en la Cámara alta, ha expresado consistentemente que “los votos no están”. La dificultad principal radica en que el presidente Javier Milei aún no acepta una modificación que convierta las primarias obligatorias en opcionales, manteniendo su preferencia por la eliminación total de dichas primarias.
A esta postura se unen Karina Milei y los primos Menem: Martín, presidente de la Cámara de Diputados, y Eduardo “Lule”, subsecretario de la Presidencia, quienes han planteado la necesidad de “bajar el gasto de la política”, como ha manifestado un destacado miembro de la conducción de la Cámara baja.
El diálogo entre senadores como Patricia Bullrich (LLA) y Eduardo Vischi (UCR) ha sido constante, pero ante la ausencia de reuniones regulares con la oposición dialoguista, la comunicación se ha concentrado en la figura de Bullrich. La bancada de la UCR, liderada por Vischi, ha presentado un proyecto para que las PASO se conviertan en opcionales, entre otras reformas al sistema electoral. Esta propuesta mantiene las primarias, pero las transforma en Primarias Abiertas y Simultáneas (PAS).
El proyecto también prevé ajustar la cantidad de mesas de votación según la participación esperada, prohibiendo el uso de recursos públicos para publicidad e incorporando plataformas como Mi Argentina para validar la identidad de los votantes, con supervisión de la Justicia Electoral Nacional. Además, se incluye la posibilidad de que el candidato presidencial que gane las primarias elija a su compañero de fórmula entre los precandidatos de su mismo grupo.
La propuesta cuenta con el respaldo del PRO, aunque este partido ha mostrado reservas respecto a incluir en la reforma el capítulo de Ficha Limpia, una iniciativa que prohibiría a las personas condenadas en segunda instancia ser candidatas, modificando la Ley de Partidos Políticos. Desde el PRO se ha sugerido discutir la Ficha Limpia por separado, con el fin de que ambos debates avancen simultáneamente pero de manera individual, buscando que ambas iniciativas lleguen ese mismo día al recinto.
La decisión final sobre la reforma recaerá en la mesa política del Gobierno.
En cuanto a la Ficha Limpia, este proyecto estuvo muy cerca de ser aprobado el año pasado, pero fue bloqueado en el Senado por un cambio sorpresivo de postura de los senadores de Misiones, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, quienes votaron en contra, frustrando así la sanción de la norma, que ya había recibido el visto bueno en Diputados. Actualmente, el Gobierno está trabajando para reconstruir apoyos y evitar repetir el mismo resultado.
El ministro del Interior, Diego Santilli, también desempeña un papel activo en esta negociaciones, manteniendo reuniones con diversos gobernadores en busca de respaldo para los proyectos del Gobierno, entre ellos la reforma electoral. Recientemente, dialogó con los mandatarios de Catamarca, Raúl Jalil, y de Salta, Gustavo Sáenz.
El Gobierno ha conseguido la aprobación de Encuentro Federal Misionero, liderado por Carlos Rovira, quien ha indicado a sus legisladores que respalden la eliminación de las PASO. En este sentido, los senadores Arce y Rojas Decut, junto a varios diputados, estarían dispuestos a votar a favor de la reforma.
Asimismo, los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) han comprometido el apoyo de sus diputados al proyecto de reforma electoral.
La reforma del oficialismo contempla cambios a la Ley de Boleta Única de Papel, entre los cuales destaca la introducción de un casillero para votar por todas las categorías de un mismo partido, lo que facilitaría elecciones simultáneas si las provincias adoptan este sistema.
La Casa Rosada busca que las elecciones nacionales, provinciales y municipales se realicen en el mismo día, permitiendo que las candidaturas principales arrastren el voto del resto de las categorías. Para incentivar a los gobernadores, uno de los artículos prevé que el Gobierno nacional asumirá los costos de los actos electorales en las provincias y municipios.
Además, el proyecto incluye la Ficha Limpia, elimina los aportes del Estado a los partidos políticos, suprime límites de gastos y aumenta el tope de las contribuciones privadas, entre otros aspectos.
“El proyecto se va a modificar. Nosotros vamos a insistir en la idea de eliminar las PASO, pero se modificará para que pueda haber consensos”, afirmó Patricia Bullrich tras la primera reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Aunque aún no se ha convocado una segunda reunión, las conversaciones informales continúan en busca de acercar posiciones. Tanto el oficialismo como la oposición son conscientes de que cualquier reforma electoral requerirá una mayoría absoluta en ambas cámaras: al menos 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados.



















