No hubo tiempo para discutir las cuestiones judiciales que afectan al Gobierno, como el caso $LIBRA, la causa de la Andis con Karina Milei o los bienes de Manuel Adorni, jefe de Gabinete. Las pláticas que mantuvieron, en privado, en la Quinta de Olivos y en la Casa Rosada, se limitaron a aspectos generales sobre el funcionamiento de la justicia. “Fueron muy introductorias”, comentan fuentes del Gobierno.
Milei busca entender quién es quién dentro del sistema judicial, así como los avances en el proyecto del nuevo Código Penal, que incluye temas sensibles para él como el aborto y el femicidio. La hermana del Presidente también participa en estas reuniones, actuando como coordinadora de equipos y fijando el ritmo de los cambios, según informan fuentes cercanas a su entorno. Además, se menciona que Mahiques discute detalles judiciales con “Lule” o Martín Menem.
Los asuntos concretos de la gestión, como ternas, pliegos y los problemas judiciales relacionados con el Gobierno, son parte de estas discusiones.
Milei, que hasta el momento no había prestado atención al ámbito judicial, ha comenzado a interesarse en cómo este influye en su gestión económica y política. Las convulsiones de los últimos dos meses, que se centran en la crisis económica y el descenso en la aprobación popular, encuentran en las dificultades judiciales del Gobierno una justificación.
A pesar de esto, en la Casa Rosada consideran que la gestión de Mahiques en el Ministerio de Justicia ha sido exitosa en estos casi dos meses. El Gobierno cree que el nuevo ministro ha cumplido con la misión que le fue asignada desde su llegada, superando un período en el que no se había nombrado a ningún juez durante dos años. En cambio, en el último mes y 19 días, se han enviado al Senado 102 pliegos para cubrir casi la mitad de las vacantes en el Poder Judicial nacional y federal.
“Lleva dos meses y parecen seis”, se congratulan en el karinismo, apoyando al ministro y asegurando que ahora se ha dado luz verde para avanzar en asuntos que antes estaban estancados. En este periodo, el control sobre la esfera judicial ha sido transferido de Santiago Caputo a Karina Milei, además de que Sebastián Amerio fue removido como viceministro de Justicia y designado en la Procuración del Tesoro a instancias de Milei.




















