A raíz de la bronquitis que afecta a Mirtha Legrand, el cardiólogo Mario Boskis abordó la relevancia de llevar una vida activa, salir y socializar en la longevidad de los adultos mayores. Destacó que mantener un propósito de vida y evitar el aislamiento son aspectos tan cruciales como los cuidados específicos que implica la salud en esta etapa. Nos comentó que el término “longevidad saludable” cobra cada vez más protagonismo debido al aumento de la expectativa de vida. En este contexto, subrayó que la edad no debería ser un obstáculo para las actividades que propician bienestar, entusiasmo y motivación. Sin embargo, aclaró que estas recomendaciones deben complementarse con medidas de prevención, especialmente durante el invierno, cuando aumenta la circulación de virus y el riesgo de estar en espacios cerrados con otras personas. Al ser consultado sobre si Mirtha Legrand debería mantener una agenda activa, Boskis enfatizó la importancia de estas acciones para su bienestar. “Una persona que está en buen estado general quiere disfrutar de la vida y hacer actividades que quizás 20 años atrás se consideraban inapropiadas para un adulto mayor”, explicó. Se refirió también a la necesidad de sostener un propósito, que está ligado a tener razones para vivir. “Está relacionado con continuar realizando actividades, en la medida en que nuestro cuerpo lo permita, ya que eso favorece la longevidad”, afirmó. Según Boskis, hay investigaciones que evidencian los beneficios de mantener lo que en Japón se conoce como ikigai, un concepto vinculado al sentido de propósito en la vida. Adicionalmente, destacó la necesidad de mantener conexiones sociales y un entorno afectuoso. “Cuando se tiene un propósito, conexiones sociales y un grupo de amigos y familia con quienes comunicarse y evitar el aislamiento, eso favorece la longevidad”, aseguró. Respecto a si el frío puede provocar enfermedades, el especialista aclaró que las bajas temperaturas por sí solas no causan infecciones. “El frío per se no enferma”, sostuvo. Sin embargo, indicó que una exposición inadecuada al frío puede afectar los mecanismos naturales de defensa de las vías respiratorias. En el sistema respiratorio existen pequeños filamentos, llamados cilias, que facilitan la movilización y eliminación de secreciones. Las bajas temperaturas pueden disminuir su movimiento, aumentar la producción de moco, irritar y dificultar la expulsión de esas secreciones. Para que se desarrolle una infección, es necesaria la intervención de un agente externo, como un virus o bacteria. Por lo tanto, el riesgo durante el invierno proviene de la combinación de bajas temperaturas, mayor circulación viral y el confinamiento en espacios cerrados. “Si hace frío, salimos, vamos a un lugar cerrado y estamos en contacto con personas que pueden estar contagiadas o enfermas, corremos más riesgos”, aclaró. En cuanto a las medidas de prevención para los adultos mayores, Boskis recomendó el uso de mascarillas cuando se tienen síntomas respiratorios, aunque no es necesario llevarla todo el tiempo. Esta precaución es fundamental para evitar contagiar a otros en caso de estar enfermo. También destacó la importancia del lavado frecuente de manos, dado que los microorganismos pueden transmitirse al tocar superficies. Recomendó mantener este hábito al llegar a casa o al trabajo y antes de comer. Otra estrategia importante es la vacunación, especialmente para los adultos mayores, incluyendo vacunas contra la gripe, la neumonía y la protección contra el virus sincicial respiratorio. En todos los casos, recomendó consultar al médico de cabecera, quien está al tanto de los antecedentes y factores de riesgo de cada paciente. “Tu médico sabe dónde está el punto débil y puede recomendarte las vacunas adecuadas para protegerte de cuadros respiratorios o bronquiales”, concluyó.
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