En sus palabras, Messi rememora la figura de su padre, quien lo acompañó desde sus primeros pasos y fue crucial a lo largo de su trayectoria. A través de sus escritos, expresa no solo los momentos compartidos, sino también el vacío y el dolor que siente al imaginar un futuro sin él.
La misiva nos ofrece una mirada íntima del campeón, quien se aleja del foco de los trofeos y los estadios, para mostrarse como el hijo que intenta poner en palabras la angustia de perder a una de las personas más significativas en su vida.
Además, el futbolista hace referencia a las dificultades que encontró en los últimos meses. Menos de un año antes de escribir la carta, vivió con gran angustia el Mundial 2026, sugiriendo que su retiro del fútbol podría estar más cerca de lo que se espera.
“Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste”, inicia Messi, reflejando así cómo llevó la carga emocional del torneo en Norteamérica, siendo consciente de la gravedad de la situación de su padre.
Esta declaración da contexto a las lágrimas que derramó durante su debut contra Argelia, donde anotó un hat-trick y expresó su amor a la cámara. “Pasé unos días difíciles, complicados”, confesó esa noche en Kansas City, subrayando: “Es una cuestión ajena a lo deportivo”.
Volviendo a la carta, el jugador menciona: “Mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar”.
Messi, considerado uno de los mejores futbolistas de la historia, admite que su concentración durante el Mundial se vio afectada por la salud de su padre: “Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad”, indica.
El dolor se profundiza cuando el astro revela que, al regresar de la competencia, no pudo comunicarse con Jorge como lo hacía antes. “Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada”, expresa Messi, compartiendo la dificultad de no haber podido celebrar con su padre.
En relación al Mundial, menciona: “Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien”. La emoción se siente en cada palabra, reflejando no solo su deseo de éxito, sino también su añoranza por el apoyo paterno.
En un pasaje más reflexivo, Messi se enfrenta a sus dudas sobre el futuro tras el fallecimiento de su padre: “No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más”.
“Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?”, agrega, mientras sigue adelante con su carrera tras haber renovado su contrato con Inter Miami hasta 2028.




















