A pesar de lo aparente, la situación es tal cual se presenta. Esta semana, el ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia, liderado por Andrés ‘Cuervo’ Larroque, anunció que la suspensión del programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria Bonaerense) se mantendrá hasta el 31 de enero de 2027.
Dicha ayuda alimentaria beneficiaba mensualmente a más de dos millones de estudiantes de instituciones educativas estatales, proporcionando una caja con alimentos esenciales como una docena de huevos, aceite, arroz, leche, levadura, harina, tomate triturado, lentejas y arvejas. Este programa fue implementado como medida de emergencia durante la pandemia de Covid en 2020 y se mantuvo vigente hasta hace tres meses.
En mayo se llevó a cabo una primera suspensión por 90 días, pero ahora se ha confirmado su eliminación definitiva. El justificativo que se ha dado es la necesidad de ‘concentrar los recursos provinciales en el fortalecimiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE), la principal política alimentaria destinada a más de 2,5 millones de estudiantes bonaerenses’, tal como se ha comunicado.
Antes de esta decisión, los bloques de La Libertad Avanza (LLA) realizaron una serie de acciones en la Legislatura, incluyendo pedidos de informes. Uno de los referentes del partido, el diputado Sebastián Pareja, señaló que ‘Kicillof prefiere quitarle comida a los bonaerenses en lugar de reducir privilegios a la política’. En sus declaraciones se mencionó ‘la crisis social que se profundiza’, un término que pareciera ser ignorado por el Gobierno de LLA.
La controversia en torno al programa MESA debe analizarse en el contexto del fuerte conflicto entre Kicillof y el presidente Javier Milei. Según fuentes del ministerio de Desarrollo de la Comunidad, la postergación -que representa un recorte de casi $45.000 millones en un plazo de seis meses- es una respuesta a ‘la persistencia del incumplimiento del Gobierno nacional en materia de transferencias de recursos hacia la Provincia’.
Este reclamo ha sido reiterado por la Gobernación. ‘La deuda del Gobierno Nacional con PBA asciende actualmente a $18 billones. Esta situación afecta a diversas carteras ministeriales y a distintos programas, incluyendo la alimentación escolar. Estamos demandando más de $220.000 millones por la diferencia entre las solicitudes realizadas por este ministerio y las asignaciones presupuestarias del Ministerio de Capital Humano’, explicó un técnico que colabora con Larroque.
El diputado Luis Ontivero (LLA), ex inspector de escuelas provinciales, contrarrestó: ‘No existe tal deuda. Además, la Nación cumple y amplía todos los meses sus programas de asistencia, como la Tarjeta Alimentar y la AUH’.
Desde el Gobierno provincial, se indicó que para reemplazar el programa MESA se ha implementado un aumento del 15% en el Servicio de Alimentación Escolar (SAE) a partir de agosto, a lo que se suma otro incremento realizado en mayo. ‘Con esto, el aumento acumulado del programa en 2026 será del 49,58%, superando así la inflación interanual, y elevará la inversión mensual a más de $70.000 millones’, se aseguró.
Sin embargo, estos números parecen no tener relevancia en el debate político. ‘Es otra mentira del modelo del gobernador, que proclama ‘justicia social’ y un ‘Estado presente’ pero recorta la asistencia alimentaria a los bonaerenses durante seis meses porque quebraron la provincia para financiar su aparato político’, amplió el diputado Juan Osaba, presidente del bloque LLA.
La decisión también generó reacciones en el PRO. Pablo Petrecca, presidente de la bancada en el Senado, expresó que ‘los discursos del Gobernador prometen sensibilidad, pero las resoluciones evidencian cuáles son las verdaderas prioridades’.
Desde La Plata, se argumenta que el SAE continuará siendo ‘la principal política alimentaria destinada a garantizar, de manera regular y continua, la alimentación de los estudiantes que asisten a los establecimientos educativos de la provincia’.
En cuatro días se reanuda la actividad escolar en aproximadamente 16 mil instituciones educativas estatales de la provincia. Este retorno tras el receso se dará en medio de complicaciones, ya que está previsto un paro nacional docente que afectará a Buenos Aires, y los padres ya no contarán con la caja MESA para retirar junto con sus hijos. Se anticipan, por lo tanto, nuevos episodios de recortes y ajustes que también impactan en el ámbito escolar.




















