Balogun había recibido tarjeta roja en su último partido contra Bosnia y Herzegovina, lo que lo obligaba a cumplir una fecha de suspensión. Sin embargo, según se ha informado, Trump solicitó la revisión de esta sanción a Infantino. Finalmente, la FIFA dio marcha atrás y permitió que el delantero participara, una decisión que Trump celebró, considerando la expulsión como una “gran injusticia”.
Motivados por la controversia, Bélgica dominó el encuentro, controlando el juego y abriendo el marcador a los 9 minutos con un gol de Charles De Ketelaere. Aunque Estados Unidos logró empatar con un gol de Malik Tillman que se desvió ligeramente en Hans Vanaken, De Ketelaere volvió a marcar de cabeza, devolviendo la ventaja a los belgas.
En la segunda mitad, Hans Vanaken amplió la diferencia a 3-1, aprovechando un error del arquero Freese, quien dudó al salir de su área. En tiempo de descuento, Romelu Lukaku sentenció el partido con el cuarto gol. Su celebración fue particular: posó sus manos detrás de las orejas, imitando el famoso gesto de



















