Jorge Macri, en Aprietos: El Presupuesto a Prueba en la Legislatura y el Ajedrez de los Votos
Este jueves se presenta como una jornada crucial para la gestión de Jorge Macri en la Legislatura porteña. El jefe de Gobierno pondrá a prueba la capacidad negociadora del PRO al buscar la aprobación para una significativa ampliación del Presupuesto 2026. Sin embargo, el oficialismo se encuentra en una clara desventaja numérica, enfrentando una fuerte resistencia que, de momento, lo encamina al rechazo de la iniciativa. La oposición más dura, integrada por La Libertad Avanza (LLA) y Fuerza Buenos Aires, se erige como el principal obstáculo.
La sesión, convocada para mañana desde las 11 horas tras un acuerdo en Labor Parlamentaria, también incluirá el debate sobre la adhesión a dos regímenes de incentivo a la inversión clave en la agenda nacional: el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
El Motivo de la Ampliación: La Falla en el Cálculo de Milei
El pedido de incremento de partidas por $2.6 billones se fundamenta en un desfasaje con las proyecciones inflacionarias del gobierno nacional. El Ministerio de Hacienda de CABA, liderado por Gustavo Arengo, argumenta que la necesidad surge del notorio incumplimiento de la meta de inflación del 10,1% estimada por Javier Milei para todo el año. En contraste, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Ciudad de Buenos Aires ya ha registrado un 11,6% solo en los primeros cuatro meses. Esta diferencia obliga a la administración de Macri a revisar al alza la meta inflacionaria porteña en 15,5 puntos, y a compensar el incremento de las partidas con un aumento proporcional en los recursos, distanciándose del precepto libertario de no aumentar el gasto público. A diferencia del Ejecutivo nacional, que puede recurrir a Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), el gobierno porteño depende estrictamente de la aprobación legislativa para modificar sus cuentas, poniendo en riesgo el futuro de las finanzas locales sin los votos necesarios.
Los Votos “Dialoguistas” No Alcanzan
El PRO, que cuenta con 12 bancas, ha logrado asegurar el apoyo de los bloques opositores considerados “dialoguistas”, pero el número final sigue siendo insuficiente para alcanzar las 31 voluntades requeridas para la mayoría.
- Unión Cívica Radical (UCR): A pesar de jugar por fuera del bloque oficialista Vamos por Más (que integra el PRO y la Coalición Cívica), el radicalismo trabaja en sintonía con el macrismo y aportará cinco votos, habiendo respaldado la iniciativa con la firma del dictamen de mayoría en la Comisión de Presupuesto.
- Confianza y Desarrollo: Este bloque, presidido por Emmanuel Ferrario e integrado por figuras de peso como Horacio Rodríguez Larreta y Graciela Ocaña, sumará seis votos al oficialismo. Aunque inicialmente manifestaron reparos ante la idea de otorgar un “cheque en blanco”, finalmente optaron por no bloquear la capacidad presupuestaria de la gestión local.
Con 12 votos propios, más 5 de la UCR y 6 de Confianza y Desarrollo, el oficialismo solo acumula 23 votos. La bancada que lidera Silvia Lospennato está obligada a buscar los puentes con la oposición más refractaria para evitar el fracaso de su proyecto central.
La Oposición Unificada Amenaza con el Rechazo
El nudo del conflicto se encuentra en la firme posición de los dos principales bloques opositores, que sumados alcanzan una mayoría que no solo bloquearía la ampliación presupuestaria, sino cualquier otra iniciativa que no se ajuste a sus parámetros.
- Fuerza Buenos Aires (Peronismo): Liderado por Claudia Neira, el peronismo ha sido tajante en su rechazo, declarando: “No vamos a acompañar”. Con 20 miembros, esta bancada representa la primera minoría de la Legislatura y ya presentó un dictamen de minoría en comisión. Su posición unificada descarta cualquier fisura que pudiera favorecer al macrismo.
- La Libertad Avanza (LLA): Los libertarios, con 14 bancas bajo el liderazgo de Pilar Ramírez, también han confirmado que no apoyarán la ampliación, inclinándose por el rechazo o la abstención. Pese a que firmaron el dictamen de comisión en disidencia parcial, sostienen el leit motiv del Presidente Javier Milei de no aumentar el gasto público, ignorando el argumento de que el desfasaje presupuestario se debe precisamente al fallido cálculo inflacionario de Nación.
En conjunto, Fuerza Buenos Aires y LLA administran 34 votos, un número que sella el destino de la ampliación. A ellos se suman los dos legisladores del Frente de Izquierda (FIT) que tampoco acompañarán.
El RIGI como Moneda de Cambio en la Negociación
Ante la desventaja, el PRO intenta capitalizar el debate sobre los incentivos a la inversión, un tema impulsado por LLA y que forma parte de la agenda nacional de Javier Milei.
La Legislatura debatirá la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), enfocado en pymes. En el caso del RIGI, los libertarios cuentan con el apoyo del PRO, del larretismo y de los radicales. Esta convergencia de votos hace previsible su aprobación, mientras que el peronismo y la izquierda votarán en contra.
El macrismo espera utilizar este respaldo al RIGI como una “carta” para negociar e intentar convencer a LLA de que, a cambio, destraben la votación de la ampliación presupuestaria. No obstante, la postura de LLA, que carga las tintas contra Macri por un supuesto “capricho” de gasto, se mantiene inamovible, obligando al PRO, por primera vez en años, a sentarse a la mesa de negociación en una posición de amplia debilidad.
En cuanto al RIMI, LLA reúne el apoyo del PRO, pero no del larretismo. El peronismo, por su parte, propuso un dictamen propio, el Régimen de Expansión Productiva Porteña (REPP), una alternativa que no tiene piso mínimo de inversión y apunta a generar beneficios a comercios, microempresas y pymes, sectores más afectados por la crisis económica actual.




















