En una entrevista con Radio Mitre, Gelpi subrayó que la movilización es una respuesta a una situación “hiperaguda”, causada por los recortes presupuestarios que afectan el funcionamiento de las universidades nacionales.
El rector detalló que esta marcha tiene su origen en las restricciones financieras impuestas al sistema universitario y resaltó que dichos ajustes impactan de manera directa en las cursadas, así como en los salarios de docentes y personal no docente, además de en la operación de los hospitales universitarios. “Es de público conocimiento cómo nos han limitado con los presupuestos”, indicó.
Gelpi considera que la problemática excede el ámbito económico y pone en riesgo elementos estructurales fundamentales del país: “Esto pretende destruir el Estado argentino en su parte fundacional, que es afectar la educación y la ciencia”, afirmó.
Durante la entrevista, el dirigente universitario destacó que la limitación de recursos representa la cuestión más urgente, pero advirtió que la degradación de la educación superior pone en peligro la posibilidad de alcanzar una verdadera libertad. “La libertad es cuando usted puede razonar, crear y pensar, y eso se logra con educación”, subrayó. Sugirió que la formación de pensamiento crítico y criterio depende de la solidez del sistema educativo y científico. “Afectar la educación y la ciencia es hipotecar el futuro”, agregó el rector.
Los efectos de la crisis presupuestaria ya se manifiestan en la fuga de talentos: “Se está yendo la gente de las universidades y de los laboratorios, hay números”, comentó Gelpi. Además, resaltó: “Es imposible formar un docente, un investigador, un profesor, un médico de un día para el otro”.
En respuesta a las afirmaciones del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien acusó a los rectores de fomentar una “extorsión política”, Gelpi negó dicha intención y defendió la legitimidad de los reclamos. “Lo que estamos pidiendo para los estudiantes y para los hospitales es lo mismo que se pedía el año pasado”, aclaró. También detalló que los fondos transferidos por el Gobierno no se actualizan conforme a la inflación, resultando en una pérdida real del poder adquisitivo. “Estamos treinta y cinco, cuarenta por ciento por abajo”, explicó.
Ante la cercanía de la Marcha Federal Universitaria, expresó su esperanza de una amplia participación, similar a la de movilizaciones anteriores. “Tengo la confianza de que la marcha sea grande, que sea multitudinaria. Se han movido todos los sectores”, concluyó. Además, reafirmó que la defensa de la educación pública no solo responde a intereses particulares.




















