Con esta medida, los calzados deportivos desmontados de origen chino quedan exentos del pago de un valor mínimo de importación. Desde 2021, todas las zapatillas importadas desde China debían cumplir con un valor FOB mínimo de USD 15,70 por par. Esta modificación asegura que los kits de ensamblaje, que son utilizados por las principales empresas del país, ya no estarán sujetos a esta restricción, lo que facilitará una reducción en los costos de los insumos.
El objetivo de esta resolución es disminuir los costos de producción local, bajar los precios finales para el consumidor y modernizar la oferta tecnológica en el mercado interno. La iniciativa surgió a raíz de una presentación de empresas como Topper Argentina SA (anteriormente Alpargatas SAIC), Puma Sports Argentina SA, Distrinando SA (fabricante para Reebok y otras marcas) y Vicbor SRL (que produce para la marca Atomik), según detalla la resolución.
Esta decisión se fundamenta en un informe técnico de la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE), que identificó un “cambio de circunstancias” en el mercado, particularmente en el ámbito deportivo, afirmando que “este sector ha evolucionado hacia productos de alta performance que integran innovaciones en diseño, materiales y tecnología para el rendimiento deportivo”.
El organismo también observa que aunque Argentina mantiene competitividad en la producción de calzado de cuero y moda urbana, “existe una brecha tecnológica significativa en el segmento deportivo”, indicando que “mientras la producción nacional se basa en procesos convencionales y materiales tradicionales, el calzado de alta performance ensamblado a partir de kits importados incorpora materiales y tecnologías avanzadas cuya producción local es inexistente”.
Frente a esta situación, la CNCE concluyó que mantener las restricciones sobre los kits no favorecía a la industria nacional, sino que encarecía su producción. Además, argumentó que “lejos de implicar un desplazamiento de la producción nacional, la importación de calzado de deporte desmontado puede favorecer esquemas de integración productiva local”.
La eliminación de esta medida antidumping fue solicitada por actores clave dentro de la industria local. Compañías como Topper y Puma Sports Argentina han implementado un modelo de producción de calzado deportivo que se basa en el ensamblaje de piezas importadas.
El documento oficial enfatiza que “esta estrategia ha permitido sostener el segmento deportivo nacional, no solo en términos de niveles de empleo, sino también mediante la mejora del producto físico por trabajador, posibilitando la presencia de marcas locales en una categoría que, de otro modo, dependería exclusivamente de la importación de productos terminados”.
Esta medida se enmarca dentro de la reciente reducción del Derecho de Importación Extrazona (DIE) para diversos productos. En este contexto, la CNCE sostuvo que “la eliminación de la medida antidumping al calzado deportivo constituye un avance significativo para la industria local”.



















