La lista opositora estuvo encabezada por Romina del Plá, diputada nacional del Frente de Izquierda, quien había cuestionado el proceso electoral antes de la votación y denunció presuntas irregularidades en la organización de los comicios.
Según los datos difundidos por el sector ganador, Baradel obtuvo el 95% de los votos y se impuso en todas las seccionales. Para la elección se habilitaron 2.600 mesas y el padrón nacional estuvo integrado por 689.444 afiliados. De acuerdo con estimaciones de su entorno, la participación alcanzó al 40% de los empadronados.
La nueva conducción tendrá como secretarios generales adjuntos a Daniel Catalano, de ATE Capital, y Edgardo Llano, de la Asociación del Personal Aeronáutico. Por su parte, Yasky continuará dentro de la estructura dirigencial, aunque dejará la secretaría general para asumir al frente de la Secretaría de Acción Política.
El resultado también refleja las diferencias políticas que atraviesan al sindicalismo y al peronismo. Mientras Baradel mantiene su respaldo al gobernador bonaerense Axel Kicillof, Catalano y Llano se encuentran más cercanos a la expresidenta Cristina Kirchner en la disputa interna del Partido Justicialista.
La relación de Baradel con Kicillof tiene antecedentes en las negociaciones salariales que mantuvieron cuando el dirigente docente encabezaba el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba). El 13 de mayo pasado, dejó la conducción del gremio después de 22 años, aunque logró que su sector conservara el control de la organización sindical docente más numerosa de la provincia.
Tras conocerse el resultado, Baradel anticipó que la central tendrá una postura de confrontación frente al gobierno de Javier Milei. Sostuvo que el triunfo será utilizado para fortalecer la organización y la unidad de los trabajadores, con el objetivo de construir una alternativa política al actual Gobierno.
La disputa electoral se desarrolló en una organización que arrastra una división desde septiembre de 2010, cuando una elección interna atravesada por denuncias de irregularidades derivó en la ruptura entre distintos sectores. Desde entonces, la CTA quedó dividida entre la CTA de los Trabajadores, que ahora encabezará Baradel, y la CTA Autónoma, conducida actualmente por Hugo Godoy.
La central sindical había nacido en 1992, impulsada por Víctor De Gennaro, como una alternativa al modelo de sindicalismo representado por la Confederación General del Trabajo (CGT) durante el gobierno de Carlos Menem. Pese a que en los últimos años hubo manifestaciones de voluntad para avanzar hacia una reunificación, las dos vertientes continúan funcionando de manera independiente.
En el escenario gremial actual, ambas CTA mantienen coordinación con la CGT en sus cuestionamientos a las políticas del Gobierno nacional. Sin embargo, sus dirigentes suelen sostener posiciones de mayor confrontación frente a la administración libertaria.
Antes de los comicios, Del Plá había denunciado irregularidades en la confección y disponibilidad de los padrones, además de modificaciones en los lugares de votación fuera de los plazos previstos. La dirigente sostuvo que esas situaciones podían limitar la participación de los afiliados y cuestionó la transparencia del proceso.
La diputada también criticó la relación política de Baradel con la administración bonaerense. Señaló que la conducción sindical no había impulsado una respuesta suficiente frente al deterioro salarial y las condiciones laborales de los trabajadores, y cuestionó lo que consideró una subordinación al gobierno provincial.
De esta manera, la elección dejó definida la continuidad del sector que conducía Yasky al frente de la CTA de los Trabajadores, aunque con un cambio en su principal referente. Baradel asumirá la conducción en un escenario marcado por las diferencias internas del sindicalismo, la relación con el Gobierno nacional y las disputas políticas dentro del peronismo.




















