Antes del comienzo, el rosarino protagonizó un momento afectuoso con un niño que lo acompañó al ingresar al campo. Messi se agachó para hablarle con amabilidad y aceptó sacarse una foto. Los hinchas que estaban en las tribunas registraron el gesto.
La primera parte ofreció pocas emociones, tanto por la participación de Messi como por el desarrollo general, con escasas llegadas a las áreas. El argentino intentó involucrarse y exhibió algunos destellos, entre ellos un cambio de frente y varios pases de primera. Remató una vez, pero la pelota salió desviada. Después, tras eludir a tres rivales, quiso volver a disparar, aunque le bloquearon el intento. Antes del descanso recibió una amonestación y su reacción sorprendió.
En el segundo tiempo, Messi elevó su nivel y el Inter Miami también mejoró. El partido ganó intensidad y los dos equipos generaron oportunidades. El rosarino inquietó con un preciso centro de derecha que Germán Berterame bajó de cabeza para Luis Suárez; el uruguayo no alcanzó a conectar en el segundo palo.
Más tarde, Messi estuvo cerca de convertir con un remate que pasó junto al poste. Luego llegaron los cuatro golazos del encuentro, todos con disparos colocados: Luis Suárez y Riquelme marcaron para el Inter Miami, mientras que Kenji Mboma Dem y Samuel Gidi lo hicieron para FC Cincinnati. El empate dejó al equipo de Florida tercero en la Conferencia Este, con 56 puntos: está a dos de New England y a 15 del líder, Nashville SC.
Fue el primer partido de Messi desde la ceremonia del Balón de Oro, realizada este lunes en Inglaterra, donde Harry Kane se impuso a Kylian Mbappé y Lamine Yamal. El argentino terminó quinto en la votación y siguió la gala a distancia, ya que no viajó a Europa. Durante su tiempo libre miró los partidos de la Messi Cup, un torneo juvenil sub 16 que se disputa en las instalaciones del Inter Miami.
En lo que va de la temporada, Messi suma 25 goles en 28 partidos. También registra 15 asistencias y comparte los primeros puestos de esa clasificación con el surcoreano Son Heung-Min, de Los Ángeles FC, y el brasileño Evander, de Cincinnati. Su compatriota Rodrigo De Paul acumula 14.
El rosarino, además, se convirtió en el primer futbolista en la historia de la MLS que consigue al menos 15 asistencias en tres temporadas consecutivas. También aspira a ser el primero en llegar a los 1.000 goles. Por ahora suma 936 tantos en 1.183 partidos como profesional, de acuerdo con los registros de una página especializada en las estadísticas del número 10.
En esa carrera, Cristiano Ronaldo está un paso más adelante. El delantero de Al Nassr, de Arabia Saudita, acumula 981 goles en 1.342 partidos. Sin embargo, esa cifra es motivo de controversia: la liga saudí la elevó a 982 después de atribuirle al portugués un tanto que fue en realidad un gol en contra de Andrei Girotto, en el triunfo 3-1 sobre Al Faisaly.
El Inter Miami, ya clasificado a los playoffs, volverá a jugar este domingo a las 21, hora argentina, como visitante ante New England Revolution. Las Garzas cerrarán la temporada regular el sábado 7 de noviembre, desde las 18, frente a Charlotte, en Florida.




















