Según lo anticipado, en 2027 el torneo adoptará un formato de todos contra todos dividido en 30 fechas, que se organizará en dos torneos: Apertura, de la 1ª a la 15ª fecha, y Clausura, de la 16ª a la 30ª. La novedad principal radica en la eliminación de las zonas; esta vez, los 16 mejores equipos accederán a los playoffs, y el segundo torneo no repetirá enfrentamientos, sino que será una continuación del fixture establecido mediante un sorteo.
Este nuevo esquema permitirá que la Tabla Anual -que suma los 15 partidos de ambos torneos- tenga mayor relevancia. Seguirá siendo la vía para acceder a las competiciones internacionales. Este formato busca evitar incongruencias. Por ejemplo, en las últimas dos temporadas no se enfrentaron equipos como Platense y Tigre, ni Gimnasia y Boca. Esta última temporada, se comprobó que la Zona A, con Boca, Independiente y San Lorenzo, fue más competitiva que la Zona B, donde se encuentran Estudiantes de Río Cuarto y Aldosivi, uno ya descendido y el otro a punto de hacerlo.
No obstante, a pesar de la popular frase del presidente de la AFA, que invita a no intentar entender los cambios, los aficionados se preguntan por qué se implementa esta modificación en este momento, cuáles son los motivos detrás y si todos los dirigentes están de acuerdo. Un integrante del Comité Ejecutivo explicó: “Son treinta equipos en Primera y no se pueden bajar diez u ocho de un saque. Los grandes se quejaban y no estaban conformes con el sistema, pero estos playoffs permiten a los equipos menores aspirar a títulos. Por eso, se buscó un equilibrio. Esto es mucho más equitativo”.
Se planteó si el reclamo de uno de los clubes más importantes, que volvió al Comité Ejecutivo con un documento que señalaba puntos críticos y exigía cambios en el torneo, tuvo alguna injerencia en la discusión. La necesidad de ajustes no era exclusiva de un solo club. “El campeón de la Tabla Anual es el más regular. Esto puede favorecer a los clubes con mayores recursos y planteles más amplios. Los playoffs, en cambio, fomentan la competitividad”, añadió otra fuente involucrada en el desarrollo del proyecto.
Se contempla la posibilidad de que los playoffs se realicen a un ida y vuelta, a excepción de la final, lo cual podría resultar beneficioso para la recaudación. Actualmente, el partido final se juega en el estadio del equipo mejor clasificado, excepto en las semifinales y final, que se disputan en un terreno neutral. Además, hay otras ideas en discusión, aunque el titular de la AFA no desea implementar demasiados cambios.
Algunos clubes proponían un total de 32 fechas, lo que les permitiría acumular más puntos, pero eso requeriría añadir dos fechas más y no todos estaban de acuerdo con realizar un sorteo interzonal. En este sentido, hay clásicos que son más reñidos que otros y la suerte podría favorecer a un rival más complicado.
Por lo que se pudo averiguar, este nuevo sistema se aplicará en 2027 y 2028, siendo temporadas espejo; es decir, los equipos que jugarán como locales en una temporada serán visitantes al año siguiente, manteniendo el mismo calendario. En 2029, la situación podría cambiar significativamente. Se anticipa la posible eliminación de los promedios, un mecanismo que ya fue descartado en otras categorías, pero cuya eliminación genera resistencia en Primera División, además de un incremento en el número de descensos.
“Hoy no es viable, en Argentina es un drama descender, somos un país muy pasional. A la larga habrá que ajustar los números. A futuro, mantener 30 equipos en Primera y 36 en la Primera Nacional no es sostenible”, comentó uno de los organizadores.
El plan, por el momento, prevé la continuidad de 30 equipos y una eventual reducción gradual hacia 2029, con hasta cuatro descensos posibles. Esto dependerá tanto de las consideraciones políticas como de la disposición de la mayoría de los dirigentes para efectuar cambios significativos bajo un sistema de Fair Play financiero, sin que exista temor a descender, un tema sensible para los hinchas. No obstante, nadie puede asegurar en este momento si el actual presidente de la AFA continuará ocupando su cargo, considerando las múltiples causas judiciales que enfrenta.




















