La postura de Milei se mantuvo en línea con lo anticipado por el vocero presidencial Adrián Ravier, quien había señalado que la Argentina tomó nota del resultado, pero que las diferencias ideológicas con la administración brasileña condicionaban una felicitación oficial. De esta manera, el Gobierno evitó el saludo protocolar al mandatario electo, una formalidad que sí cumplieron los demás países de la región, con excepción de El Salvador.
Ravier también justificó la decisión al sostener que Lula no había saludado a Milei cuando ganó las elecciones argentinas en 2023. Sin embargo, el 19 de noviembre de ese año, el presidente brasileño publicó un mensaje en el que le deseó éxito al nuevo gobierno argentino y expresó su disposición a trabajar en conjunto con el país, aunque sin mencionar directamente al libertario.
La tensión entre ambos gobiernos se profundizó durante los días previos a la elección brasileña, cuando Milei puso en duda la transparencia del proceso electoral y lanzó fuertes acusaciones contra Lula. El vínculo bilateral ya atravesaba un período de enfrentamiento y distancia, con ambos presidentes evitando coincidir en actividades regionales e internacionales. Desde agosto, además, las relaciones diplomáticas habían sido reducidas al nivel de encargados de Negocios, con instrucciones para retirar al embajador.
En Catamarca, Milei estuvo acompañado por el gobernador Raúl Jalil y representantes de Río Tinto, una de las compañías que cuenta con proyectos aprobados bajo el RIGI. Luego de recorrer las instalaciones, el Presidente defendió el régimen de incentivos destinado a atraer inversiones de gran escala y repasó los resultados económicos de su gestión.
Durante su intervención, también destacó a Jalil y al gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, por la adhesión de sus provincias al programa. En ese contexto, aseguró que entre ambos distritos ya hay diez proyectos aprobados, con una inversión total cercana a los US$ 23.000 millones.
El mandatario contrastó esa situación con la de La Rioja, que decidió no adherirse al RIGI, y cuestionó la postura de Quintela. Según Milei, la provincia no cuenta con proyectos productivos vinculados a ese régimen pese a disponer de recursos como el litio y el cobre. También criticó la emisión de los bonos provinciales conocidos como “chachos”, utilizados para pagar a empleados estatales, y contrapuso esa política con la estrategia de atraer inversiones.
Milei sostuvo que la demanda mundial de litio representa una oportunidad para las provincias con recursos minerales, debido a su utilización en baterías de vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento de energía y distintos desarrollos tecnológicos.
Tras concluir su actividad en Catamarca, el Presidente tenía previsto continuar el viaje hacia Salta en un avión Hércules y regresar luego a la ciudad de Buenos Aires. En la comitiva lo acompañaron, entre otros funcionarios, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.




















