Durante su intervención, el legislador sostuvo que la presencia de algunos representantes del oficialismo dejaba en evidencia la ausencia de funcionarios clave. En particular, señaló que Caputo no había concurrido a defender el proyecto presupuestario y recordó que la ministra de Capital Humano tampoco había participado de las reuniones.
Rossi también hizo referencia al tratamiento de una iniciativa vinculada con la defensa de la soberanía, al señalar que el canciller y el ministro de Defensa deberían haber asistido al Congreso para exponer sus argumentos. Según planteó, la falta de participación de los funcionarios podía responder al temor de enfrentar cuestionamientos, a la incomodidad frente a determinados proyectos o a una falta de interés en el funcionamiento parlamentario.
Las críticas se sumaron a otros reclamos formulados durante la semana. El martes, el diputado Pablo Todero también cuestionó las ausencias, mientras que la legisladora Julia Strada solicitó la comparecencia del secretario de Finanzas. Sin embargo, ambos planteos no prosperaron.
En el plano económico, Rossi cuestionó el rumbo del programa del Gobierno y utilizó una comparación con el hundimiento del Titanic para advertir sobre sus posibles consecuencias. El diputado sostuvo que el oficialismo avanzaba con una estrategia que, a su entender, podía terminar en una crisis, mientras sus responsables consideraban que los riesgos afectarían a otros actores.
Por último, el legislador afirmó que el principal sostén del programa económico era el respaldo del secretario del Tesoro de Estados Unidos y la posibilidad de mantener el financiamiento necesario para sostenerlo. También vinculó la continuidad de ese escenario con el resultado de las próximas elecciones presidenciales y la capacidad del Gobierno para conservar el apoyo financiero.




















