El especialista destacó que uno de los principales inconvenientes de esta época es el polen del plátano, que puede adherirse a diversas superficies y entrar en contacto con la piel. “Se engancha muy fácil en los cornetes de la nariz, en los ojos, en la garganta y genera una reacción muy molesta”, afirmó.
Cualquier persona puede experimentar molestias tras el contacto con el polen, pero aquellos con predisposición alérgica pueden sufrir una reacción inmunológica más intensa. Martínez explicó que la predisposición genética y la exposición ambiental son factores determinantes en el desarrollo de alergias. “A medida que pasan los años y aumenta la exposición, te vuelves más sensible. Con muy poco polen generas mucha reacción”, advirtió.
Entre los síntomas más comunes se encuentran la picazón, inflamación, molestias en los ojos y la nariz, además de posibles episodios de asma. Una recomendación importante de Martínez es tener en cuenta que el polen puede quedar adherido a la ropa tras haber estado al aire libre. “Siempre recomiendo que, al llegar a casa, se mojen la cara, se laven la cara y se cambien de ropa”, sugirió.
El médico subrayó que estas precauciones son particularmente relevantes para quienes presentan alta sensibilidad al polen. “Los pólenes quedan en nuestra ropa también”, destacó.
Además, Martínez indicó que existen momentos críticos durante el día en los que la exposición al polen puede ser más alta. “Sabemos que la polinización ocurre al amanecer y también se incrementa al atardecer”, precisó. Por ello, aconsejó prestar especial atención a la ventilación del hogar en esas horas. “Durante esos dos momentos del día, lo ideal es no ventilar y mantener las puertas cerradas”, recomendó. Asimismo, mencionó que los sistemas de ventilación y aire acondicionado pueden utilizar filtros EPA, que son efectivos en la retención de partículas de polen.
Durante la primavera, limitar el contacto con el polen resulta fundamental para reducir las molestias. Además de estar atentos a los horarios de mayor polinización, adoptar pequeñas medidas como cambiarse la ropa y lavarse la cara al regresar a casa puede hacer esta temporada más llevadera.



















