Con ese nivel de rendimiento, se necesitan aproximadamente 17,6 años de alquiler para recuperar el monto destinado a la compra de una vivienda. El plazo representa una mejora del 9,2% frente al registrado un año atrás.
Durante 2025, la rentabilidad bruta promedio había sido del 5,2%. El indicador se encuentra actualmente muy por encima de los niveles observados en 2020, cuando llegó a ubicarse cerca del 2,3%, y volvió a valores similares a los de 2012, cuando el retorno anual promedio rondaba el 5,6%.
El rendimiento mencionado es bruto, por lo que no contempla gastos de mantenimiento, expensas extraordinarias, impuestos, períodos en los que la propiedad permanece desocupada ni eventuales costos de intermediación. Por este motivo, la ganancia efectiva del propietario puede ser menor y depende, entre otros factores, de la ubicación del inmueble, su estado y las condiciones del contrato.
La rentabilidad también presenta diferencias importantes según el barrio. Lugano encabeza el ranking con un retorno bruto anual del 9,8%. Le siguen Nueva Pompeya y Parque Patricios, ambos con 7,3%. Más atrás aparecen Villa General Mitre, con 6,6%; Villa Real, con 6,2%; y Almagro, con 6,1%.
En el extremo opuesto se encuentra Puerto Madero, donde la rentabilidad bruta anual es del 3,2%. Palermo y Núñez también se ubican entre las zonas con menores retornos, en un contexto marcado por sus elevados valores de venta.
La diferencia responde, en buena medida, a la relación entre el precio de adquisición y el alquiler que puede obtenerse por una propiedad. De esta manera, los barrios donde las viviendas tienen un menor valor de compra pueden mostrar una rentabilidad porcentual más elevada, mientras que en las zonas con precios inmobiliarios más altos el retorno relativo tiende a ser menor.
El comportamiento también cambia según el corredor de la Ciudad. El Sur presenta la mayor rentabilidad, con un 8,8% anual, mientras que el Norte registra el menor nivel, con 4,8%. En el resto se ubican el Noroeste, con 6,6%; el Noreste, con 6,4%; el Eje Central y el Macrocentro, ambos con 6,3%; y el Oeste, con 5,9%.
En paralelo, los valores de los alquileres registraron una suba del 1,5% durante agosto, por debajo de la inflación del mes, que fue del 1,7%. En los primeros ocho meses de 2026, los alquileres acumularon un aumento del 19,2%, mientras que la inflación llegó al 21,5%. En términos reales, esto implica una caída del 2,3%. Si se toma como referencia el período de los últimos doce meses, el incremento de los alquileres fue del 29,9%.
El valor mensual también varía de acuerdo con el tamaño de la unidad. Un monoambiente tiene un alquiler promedio de $771.871, mientras que un departamento de dos ambientes alcanza los $886.527. Para una propiedad de tres ambientes, el promedio se ubica en $1.196.413 mensuales.
Puerto Madero es, a su vez, el barrio con los alquileres más elevados de la Ciudad, con un promedio de $1.252.366 por mes. Núñez ocupa el segundo lugar, con $995.838, seguido por Palermo, con $990.748.
En el otro extremo, Lugano presenta el menor valor promedio, con $654.776 mensuales. Nueva Pompeya registra un promedio de $700.324 y Parque Avellaneda, de $720.780.
En cuanto a la evolución interanual de los alquileres, Villa Luro registra el mayor incremento, con un 38%. Le siguen Parque Patricios, con 36,3%, y Parque Chacabuco, con 35,5%. También superaron el promedio general Chacarita, con 31,8%; Saavedra, con 29,9%; Caballito, con 28,9%; Lugano, con 27,8%; y San Nicolás, con 27%.
Los menores aumentos interanuales se registraron en Villa Riachuelo, con 3%; Nueva Pompeya, con 3,6%; y Puerto Madero, con 4,2%.



















