La última medición semestral del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), correspondiente al segundo semestre de 2025, reportó una indigencia del 6,3% y una pobreza del 28,2%. Esto sugiere que en los primeros seis meses de 2026 habría un aumento de entre 1,5 y 1,7 millones de nuevos pobres. El INDEC publicará la información del primer semestre el próximo jueves 24.
Ya en el primer trimestre de este año se observable un aumento en estos indicadores clave, según los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, que evidenció una indigencia del 6,5% y una pobreza del 30%. Estos números superan los valores del tercer trimestre de 2025, en los que la indigencia fue del 6% y la pobreza del 26,9%, así como los datos del cuarto trimestre de 2025, donde la indigencia se ubicó en un 6,1% y la pobreza en 29,9%.
Hasta la mitad del año pasado se había registrado una reducción en ambos indicadores, tanto en términos interanuales como trimestrales. Sin embargo, la pobreza aumentó en el cuarto trimestre de 2025 en comparación con el anterior, y continuó su ascenso en el primer trimestre de este año, así como en el segundo trimestre.
Agustín Salvia, del Observatorio de la UCA, apuntó que los microdatos del INDEC ya indicaban que “se frenó la caída de la pobreza” y que ahora “se consolidó la tendencia hacia un incremento”, volviendo a los niveles registrados tras la pandemia. Este cambio se expresa de forma más acentuada en la pobreza, mientras que en la indigencia se observa un deterioro progresivo de las condiciones de vida de los hogares más vulnerables.
Salvia añadió que si se actualizara la composición de las canastas, basándose en la Encuesta de Hogares 2017/18, en lugar de la de 2004/05 que se utiliza actualmente, la pobreza podría alcanzar entre un 38% y un 39%, afectando a 18 millones de personas.
Con base en los microdatos del INDEC, el especialista Martín Gonzalez-Rosada estimó que para el primer semestre de 2026, la pobreza seguiría en ascenso, pudiendo alcanzar un 31,6%. “La incidencia proyectada se puede descomponer mecánicamente en un promedio ponderado de una tasa de pobreza del 30,5% para el primer trimestre de 2026 y del 32,7% para el segundo trimestre. La EPH es una encuesta representativa de una población urbana que en ese semestre se estimó en 30 millones de personas, lo que implica que alrededor de 9,4 millones residen en hogares urbanos en situación de pobreza”.
Los especialistas destacan que el aumento en la primera parte del año se atribuye a la disminución de los ingresos disponibles de las familias, causada por el incremento en los precios de los servicios y tarifas reguladas por el Estado y los gobiernos provinciales, como el transporte, la electricidad, el agua y el gas. Además, se observa un crecimiento en el empleo informal y en trabajos de pocas horas, como repartidores y tareas eventuales.
Según los datos del INDEC, se ha agudizado la precariedad entre aquellos que enfrentan privaciones, especialmente en el acceso a servicios básicos como el gas, agua corriente y desagües, así como en la atención de salud por parte de obras sociales o mutuales para las familias que permanecen en situación de pobreza.



















