La situación genera distintas interpretaciones dentro del Partido Justicialista. Mientras algunos dirigentes consideran que la condena impide cualquier postulación, otros sostienen que existe un margen para discutir si una inhabilitación para ejercer un cargo público también impide competir en una instancia interna o en las PASO.
El Código Penal establece que la inhabilitación absoluta incluye la privación del derecho electoral y la imposibilidad de obtener cargos, empleos y comisiones públicas. A su vez, el Código Electoral Nacional dispone que las personas condenadas por delitos dolosos a una pena privativa de la libertad quedan excluidas del padrón electoral mientras dure la condena.
El punto de debate está en determinar si esas restricciones alcanzan también a las precandidaturas. Una de las interpretaciones sostiene que las primarias son una instancia previa destinada a seleccionar candidatos y que, por lo tanto, no equivalen a una elección para ocupar directamente un cargo público. Desde esa perspectiva, Cristina podría presentarse a una interna, aunque luego debería resolverse si está habilitada para participar de la elección general.
Otra postura sostiene exactamente lo contrario: si la inhabilitación impide ser elegida para un cargo público, tampoco tendría sentido permitir una candidatura en las primarias, cuyo objetivo es precisamente definir quiénes competirán por esos cargos. Quienes sostienen esta posición consideran además que la exclusión del padrón electoral alcanza a todos los derechos políticos vinculados con una eventual candidatura.
La cuestión tampoco tiene una respuesta uniforme respecto del momento en que debería intervenir la Justicia Electoral. Algunas interpretaciones indican que el control judicial se realiza sobre las candidaturas y no necesariamente sobre las precandidaturas, mientras que otras consideran que existen antecedentes que permitirían revisar las condiciones de los postulantes antes de las elecciones generales.
El escenario podría adquirir otra dimensión si finalmente se eliminan o suspenden las PASO. En ese caso, las candidaturas podrían definirse mediante mecanismos internos de los partidos y la primera instancia de control recaería sobre las respectivas juntas electorales. Sin embargo, una eventual impugnación podría terminar nuevamente en la Justicia Electoral.
Dentro del peronismo también aparecen distintas lecturas políticas sobre los movimientos de Cristina. Una eventual candidatura modificaría el escenario interno y podría afectar las aspiraciones de otros dirigentes, entre ellos el gobernador bonaerense Axel Kicillof. En ese contexto, se mencionan posibles acompañantes de fórmula, entre ellos Mariano Recalde y Gerardo Zamora, aunque no existe una definición sobre esa posibilidad.
En sectores cercanos a Kicillof siguen con atención los movimientos de la expresidenta, aunque interpretan que buena parte de su estrategia responde a la situación judicial que atraviesa. Al mismo tiempo, admiten que una candidatura modificaría por completo el escenario interno del peronismo.
Entre dirigentes de otros sectores políticos prevalece una interpretación más restrictiva. Según esa posición, la inhabilitación y la exclusión del padrón impedirían que Cristina se presente incluso como precandidata en una primaria. Quienes sostienen este criterio consideran que la Justicia Electoral rechazaría una eventual postulación y anticipan que, por tratarse de una situación inédita, podrían generarse nuevas disputas judiciales.
Otro de los puntos que genera preocupación dentro del PJ es el eventual intento de presentar una candidatura utilizando la estructura partidaria. Algunos sectores consideran que una postulación de ese tipo podría derivar en pedidos de intervención del partido, una posibilidad que dificultaría el respaldo de distintos gobernadores.
En cambio, quienes analizan una candidatura a través de un frente electoral consideran que ese mecanismo podría modificar el escenario y dificultar una eventual intervención del Partido Justicialista.
Por ahora, tampoco existe una definición clara dentro del entorno político de Cristina Kirchner sobre cuál será su estrategia para 2027. La posibilidad de competir aparece entre las alternativas que se evalúan, pero no existe una confirmación sobre una candidatura, una eventual interna con Kicillof o el respaldo a otro postulante.
La discusión, por lo tanto, combina dos planos todavía abiertos: el político, por el impacto que tendría una eventual candidatura en el peronismo, y el jurídico, por el alcance de la inhabilitación y las restricciones electorales derivadas de la condena.



















