Perkins hizo estas declaraciones en Melbourne durante la conferencia SportNXT. En su rol de director ejecutivo de la Comisión Australiana del Deporte, subrayó la necesidad de que el movimiento olímpico evalúe y revise parte de su estructura para garantizar su viabilidad en futuros ciclos.
Afirmó que existen disciplinas tradicionales dentro del calendario olímpico que, si bien todavía poseen seguidores y estructuras organizativas firmes, han perdido centralidad en el contexto contemporáneo del deporte. Según información revelada, el dirigente expresó: ‘“si ese programa no luce diferente, entonces sí deberíamos empezar a preocuparnos”.
Aunque no se refirió a deportes específicos, Perkins dejó abierta la posibilidad de cuestionar la relevancia de eventos con una larga tradición olímpica, como el pentatlón moderno o la equitación. Ambas disciplinas aún cuentan con un respaldo institucional, pero actualmente están alejadas de la visibilidad que tienen competiciones como el atletismo o la natación.
Perkins considera que el futuro y la relevancia del movimiento olímpico pasarán, en parte, por su capacidad para reconocer y adaptarse a estas transformaciones. También se detuvo a señalar que hay otros deportes que, por su popularidad y actualidad, merecen una presencia más prominente en el programa olímpico.
Este debate tiene lugar en un momento en el que el Comité Olímpico Internacional (COI) está intentando contener el crecimiento del programa. Para ejemplificar, Sídney 2000 incluyó 28 deportes, mientras que Los Ángeles 2028 tendrá 36, varios de los cuales incluyen más de una disciplina y requieren exigencias más significativas en términos de sedes e infraestructura.
Este crecimiento ha traído consigo un debate sobre los costos, la complejidad operativa y los criterios de selección. En junio pasado, el COI aprobó una nueva metodología para definir el programa, con un enfoque que prioriza disciplinas concretas más que deportes globales.
Entre los criterios que se contemplarán para la selección se incluyen el alcance global, el costo operativo, la complejidad logística y la representación de los atletas en la gobernanza. Esta nueva normativa se aplicará con flexibilidad en Brisbane 2032, ya que los preparativos de la organización local están avanzando de manera significativa.
Uno de los ejemplos más notorios en este debate es el del cricket, que ha sido reincorporado para Los Ángeles 2028. Desde Cricket Australia han indicado que están trabajando junto al Consejo Internacional de Críquet para impulsar su presencia en los Juegos de Brisbane.
La entidad ha sostenido que la inclusión del cricket en 2028 servirá como una plataforma para presentar el deporte ante un público global y para acceder a nuevos mercados. Además, su presidente, Mike Baird, propuso que una final olímpica en 2032 se celebre como el último partido disputado en el reconocido estadio Gabba.
En paralelo, el netball ha intensificado su campaña para incluirse en el programa. Netball Australia ha encargado recientemente un estudio independiente que, según se informó, reveló que dos tercios de los australianos apoyan la incorporación del netball en los Juegos de Brisbane 2032.
Otra disciplina que busca fortalecer su posición es el lacrosse, que también regresará para 2028. Anna Carroll, directora ejecutiva de Lacrosse Australia, destacó que se trata de un deporte relevante y con potencial para aumentar su base de jugadores y atraer público en el país.
Ante esta presión y demanda, varias federaciones de deportes ya establecidos en los Juegos han tomado la iniciativa de defender su lugar. Rowing Australia ha enfatizado que el remo forma parte de la rica historia olímpica de Australia, y también ha señalado que ha incorporado nuevas variantes, como el beach sprint, que está previsto para ser parte de Los Ángeles.
La directora ejecutiva de Rowing Australia, Sarah Cook, afirmó que el programa olímpico debe evolucionar, pero también recalcó que el remo posee una valiosa historia y un alcance internacional que permiten ofrecer competencias atractivas.
En otros casos, ya se han realizado modificaciones concretas como parte de la adaptación. Por ejemplo, el pentatlón moderno ha eliminado la equitación y la ha reemplazado por una carrera de obstáculos para Los Ángeles 2028. En contraposición, el breaking, que había sido incluido para París, no se mantuvo para la próxima edición.
Un portavoz del comité organizador de Brisbane 2032 indicó que han recibido propuestas y expresiones de interés de diferentes deportes que desean ser parte de los Juegos. También mencionó que el objetivo es diseñar un programa que se alinee con los valores olímpicos y paralímpicos, además de cumplir con criterios de sostenibilidad, operatividad y conexión con el público.
Se ha destacado que los comités organizadores tendrán la posibilidad de proponer hasta cuatro disciplinas adicionales. Sin embargo, la decisión final sobre el programa quedará a cargo del COI y se espera que se concrete en el transcurso del próximo año.

















