El Índice de Precios al Consumidor acumula un 19,3% en siete meses y casi duplica pauta anual oficial. La Canasta Básica Alimentaria trepó un 2,6% en el mes.
El costo de vida volvió a acelerarse durante el último mes. Según el informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación de julio se ubicó en el 2,1%, consolidando una tendencia al alza tras el 1,9% registrado en junio. De esta manera, la variación interanual trepó al 33,8%.
Los datos oficiales confirman que las metas macroeconómicas trazadas por el Ejecutivo quedaron totalmente desfasadas de la realidad. La proyección oficial contemplada en el Presupuesto fijaba una meta de inflación del 10,1% para todo el período. Sin embargo, al cierre del primer septenio el indicador acumulado ya alcanza el 19,3%, prácticamente duplicando en siete meses la previsión estipulada para el año completo.
| Indicador | Julio | Acumulado 2026 | Interanual |
| Índice de Precios al Consumidor (IPC) | 2,1% | 19,3% | 33,8% |
| Canasta Básica Total (Pobreza) | 2,2% | — | — |
| Canasta Básica Alimentaria (Indigencia) | 2,6% | — | 37,4% |
El golpe más severo, en la mesa de los que menos tienen
El desagregado de los datos revela una disparidad en la estructura de aumentos. Por un lado, los servicios mostraron incrementos por encima del promedio general, presionando sobre los gastos fijos mensuales de los hogares.
Por otro lado, la evolución de los valores de las canastas de consumo evidencia un impacto desproporcionado en las escalas socioeconómicas más bajas:
- Canasta Básica Total (CBT): Medidora de la línea de pobreza, registró una suba del 2,2%, ubicándose ligeramente por encima del índice general.
- Canasta Básica Alimentaria (CBA): Determinante de la línea de indigencia, sufrió un salto del 2,6% en solo treinta días.
Esta dinámica confirma que la suba de precios afecta con mayor severidad a los estratos de menores ingresos, quienes destinan la totalidad de sus recursos a la cobertura de necesidades alimentarias inmediatas. Mientras el IPC general marca un 33,8% anual, la inflación que enfrentan los sectores en situación de indigencia escala hasta un 37,4% interanual, ampliando la brecha de vulnerabilidad económica.




















