El informe trimestral del SMN sugiere que Misiones y Corrientes enfrentarán un 55% de probabilidad de lluvias más intensas de lo normal, abarcando también partes de Formosa, Chaco y Santa Fe. Actualmente, se emite un alerta naranja en Misiones y parte de Chaco, y amarilla en Corrientes debido a tormentas. Estas regiones son las más afectadas por precipitaciones, con expectativas de anomalías significativas, ya que son las que tradicionalmente reciben más lluvias.
Por otro lado, Mendoza y San Juan presentan un pronóstico de lluvias anormales, aunque aquí la nieve podría ser un alivio para la crisis hídrica que enfrenta la región de Cuyo desde hace una década. A su vez, La Pampa y zonas del sur de Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz tienen un 50% de probabilidad de experimentar lluvias más fuertes de lo habitual. El resto de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Neuquén y parte de Río Negro y Chubut observan un 45% de probabilidad de precipitaciones intensas.
En contrapartida a la esperada primavera lluviosa en gran parte del país, el SMN prevé un clima más seco para el oeste de Santa Cruz y Tierra del Fuego, así como para las provincias del Noroeste Argentino, que abarcan Jujuy, parte de Salta, Catamarca, Tucumán y La Rioja.
En cuanto a las temperaturas, se anticipan dos escenarios diversos: 11 provincias podrían experimentar temperaturas inferiores a lo normal, mientras que 12 otras presentarían valores más altos. En gran parte de la provincia de Buenos Aires se prevé una primavera más fresca, con hasta un 50% de probabilidad, pronóstico que se repite en La Pampa, Mendoza y La Rioja. Otras provincias, como Chubut, Río Negro, Neuquén, Córdoba y un sector de Santa Cruz, tienen un 45% de probabilidad de seguir esta misma tendencia.
En las provincias del norte, desde La Rioja y Jujuy hasta Misiones, podría haber un 45% de probabilidad de registrar temperaturas más altas de lo habitual.
La ciudad de Buenos Aires da la bienvenida a un cierre del invierno con una semana de temperaturas moderadas y gran nubosidad, sin esperas de lluvia. Según el pronóstico semanal del SMN, la precipitación no se contempla para la Ciudad, mientras que las temperaturas oscilarán antes de un descenso hacia el fin de la semana.
El arranque de esta semana será templado. Este lunes, último día de agosto, las temperaturas se mantendrán agradables, con nubosidad variable en el cielo. El martes, aunque las temperaturas seguirán moderadas, se anticipa una mañana más fresca. Sin embargo, no se pronostican lluvias.
El miércoles se prevé como el día más cálido de la semana, alcanzando los 21 °C. No obstante, el ascenso térmico no vendrá acompañado de un cielo despejado, ya que continuará la nubosidad.
Hacia el jueves, comenzarán a cambiar las condiciones: aunque las temperaturas seguirán rondando los 20 °C, para el viernes se espera un descenso. Así, el final de la semana resultará más fresco, aunque sin retornos marcados del frío invernal.
La característica más constante del pronóstico será la ausencia de lluvias. El SMN no prevé precipitaciones en Buenos Aires a lo largo de la semana, por lo que septiembre comenzará en un contexto seco. En contraposición, el cielo tendrá una presencia de nubes más constante, alternando entre jornadas parcialmente nubladas y otras con mayor cobertura, sin que esto implique precipitaciones.




















