Giani, nacido en Arezzo, Italia, en 1962, llegó al Vaticano en 1999 y asumió primero como vicecomandante de la Gendarmería Vaticana. En 2006 fue designado comandante del cuerpo y director de los Servicios de Seguridad de la Santa Sede, funciones que desempeñó durante tres pontificados: Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.
Durante su trayectoria estuvo a cargo de la seguridad en más de ochenta viajes internacionales de los pontífices y dirigió un cuerpo integrado por efectivos con formación militar destinado a proteger al Papa y garantizar el funcionamiento de los dispositivos de seguridad del Vaticano.
Al recordar su experiencia junto a los tres pontífices, Giani señaló que Francisco fue el más difícil de custodiar debido a su cercanía con la gente y su tendencia a modificar los protocolos establecidos. Según explicó, el Papa argentino buscaba mantener contacto directo con fieles, personas enfermas y sectores vulnerables, incluso cuando eso implicaba alterar la planificación de seguridad.
Entre los episodios que recordó se encuentran los encuentros espontáneos de Francisco con fieles durante sus recorridos en el papamóvil y la costumbre de recibir mates ofrecidos por argentinos en la Plaza de San Pedro, una situación que requería decisiones tomadas hasta último momento por los responsables de seguridad.
Sobre el sistema de protección del Vaticano, Giani explicó que el objetivo es mantener una presencia discreta. Señaló que los agentes no deben ser protagonistas visibles, sino permanecer integrados entre la multitud y preparados para intervenir ante eventuales situaciones de riesgo.
En relación con la seguridad papal, Giani sostuvo que los atentados sufridos por Juan Pablo II en 1981 y otros hechos internacionales no modificaron por completo la lógica del sistema de protección del Vaticano. Explicó que la seguridad del Papa requiere un equilibrio entre prevención y cercanía con las personas.
Respecto de la próxima visita de León XIV a Argentina, indicó que la organización de un viaje papal comienza con una invitación conjunta del gobierno y de la Iglesia local. Luego intervienen las autoridades vaticanas y representantes diplomáticos para coordinar aspectos de protocolo, seguridad, logística, comunicación y liturgia.
Finalmente, Giani destacó que la preparación de estos viajes requiere el desplazamiento anticipado de equipos especializados que trabajan junto con las autoridades del país anfitrión para definir todos los detalles operativos.
Actualmente, el exresponsable de la seguridad pontificia se desempeña como embajador de la Orden de Malta ante Chipre y Gambia y preside una fundación vinculada al sector energético.



















